Cualquiera hubiera dicho que estaban revisando una camioneta sospechosa ¡Y para colmo frente al Juzgado Federal (donde actualmente se juzga a Luciano Benjamín Menéndez)! Pero no. Como si se tratara de un complejo operativo, los gendarmes hicieron un cordón junto al vehículo y, bajo la atenta mirada del resto, dos de ellos se tiraron al suelo a cambiar una cubierta pinchada.