El petróleo cerró cerca de máximos de dos años y medio debido a la suspensión de operaciones de algunas petroleras en Libia, en medio de una ola de violentas protestas en el país africano (ver página 6). De todas maneras, ayer no se repitió la escalada de precios del lunes, debido a que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y la Agencia Internacional de Energía (AIE) salieron a asegurar que podrían ayudar a cubrir cualquier escasez de crudo.
En la Bolsa Mercantil de Nueva York, el crudo para marzo, contrato que expiró al cierre, subió U$S 7,37, un 8,55%, a U$S 93,57 el barril. El crudo Brent terminó con un alza de 4 centavos, a U$S 105,78 por barril, su mayor cierre desde septiembre del 2008.
La tensión en Libia disparó los precios en hasta un 6% el lunes, lo que elevó al Brent de Londres a casi U$S 109 por barril por primera vez desde el 2008.
La petrolera italiana ENI y la española Repsol-YPF detuvieron el bombeo de petróleo en Libia debido a las protestas radicales en el tercer mayor productor de crudo de África, lo que baja un 13% de su producción de 1,6 millones de barriles de crudo por día (bpd).
El mayor temor es que estas protestas se contagien a la región, a mayores productores de petróleo como Arabia Saudita.
En este marco, los precios del trigo, del maíz y de la soja cayeron fuertemente ayer en Chicago, ante los temores de los inversores de que la crisis en el mundo árabe afecte las exportaciones de materias primas agrícolas hacia los países de la región.
La jornada de ayer fue curiosa porque el alza de los precios del crudo, que con frecuencia impulsa los del maíz y la soja, usados en la fabricación de biocombustibles, no se reflejó en los mercados agrícolas. El mercado del trigo fue el más afectado, ya que en el norte de África hay importantes compradores.
En la Argentina, la soja cerró con fuertes bajas, y llegó al precio más bajo en poco más de tres meses. En Rosario la oleaginosa cerró a $ 1.280 por tonelada, un 5,5% menos respecto de los $ 1.355 registrados el lunes.
Bajas bursátiles
La incertidumbre sobre el futuro del mercado petrolero siguió ayer empujando a la baja a los mercados bursátiles de todo el planeta. Las Bolsas de Europa, volvieron a caer ayer, al igual que el lunes, y tras el feriado del lunes en Estados Unidos también retrocedió Wall Street. La Bolsa de Madrid cayó un 1%, tironeada por los malos desempeños de las acciones de los bancos y de la petrolera Repsol. Libia es un país estratégico para muchas economías europeas, ya que es el duodécimo país exportador de petróleo y suministra el 50% del consumo de Italia, Francia y Alemania.
Además de Repsol, que tiene entre un 3,8% y un 4% de su producción en el país norteafricano, otras petroleras europeas también han anunciado el cese de sus operaciones, como la italiana Eni, con un 14% de su producción en Libia; la austríaca OMV (9% de su producción); la francesa Total (3%) o Statoil (0,2%), así como BP y Shell (sólo con operaciones de exploración en el país).
Los expertos también indican que las tensiones en esta región han elevado el riesgo de inflación, ya que desde que las protestas en Túnez se recrudecieran a finales de enero, el crudo Brent ha subido entorno de un 12%.
El Dow Jones perdió un 1,44%, el porcentaje más alto de todas la Bolsas, con la excepción de las de Hong Kong y la de Tokio, cuyos índices Hang Seng y Nikkei cayeron un 2,11% y un 1,78%, respectivamente. (Reuters-Télam)