Los peatones que ayer, al mediodía, circulaban por el centro no salían de su asombro. Un perro motorizado circulaba, junto con su dueño, por calle Rivadavia casi esquina Corrientes. El hombre, de unos 60 años, llevó a su mascota de compras al supermercado. El can y su propietario dejaron una enseñanza: siempre que se anda en moto debe llevarse el casco puesto.
Mascota motorizada