Fue un mazazo certero, preciso y categórico a la ilusión "santa". Belgrano jugó su mejor partido del campeonato y goleó 4 a 0 a un San Martín desconocido, que venía tomando carrera en el torneo con los dos triunfos anteriores, pero anoche exhibió un pobre rendimiento y mostró a varias de sus principales figuras muy por debajo de su nivel habitual.
El partido comenzó con una modificación táctica en el equipo de Carlos Roldán, que cambió el sistema que venía utilizando por un 3-4-1-2, con Germán Noce por derecha, Diego Ledesma de líbero y Mario Vera en la izquierda.
Desde el vestuario Belgrano consiguió abrir el marcador con un tiro libre ejecutado a la perfección y que Ribair Rodríguez Pérez desvió y clavó en el ángulo. 1 a 0 y a remar.
Sobre la izquierda del medio campo se ubicó Raúl Saavedra, pero debía retroceder en todo momento para contener las patriadas del autor del primer gol.
La imprecisión fue el denominador común de los volantes de San Martín. Emanuel Centurión, Lucas Oviedo y Gabriel Bustos no lograban coordinar. La merma de "Chaca" fue la que más sintieron los tucumanos, acostumbrados a sus quirúrgicas intervenciones. El único que daba pie con bola era Daniel Pereira, pero debió batallar por su cuenta contra la imparable ofensiva "pirata".
La bandera "celeste" la levantaron Franco Vázquez y Juan Carlos Maldonado, figuras del equipo. Este último ajustició a Julio César López en el final de la primera etapa y puso el 2 a 0 con el que se fueron al vestuario. ¿San Martín? Todavía no había llegado con peligro.
En el segundo tiempo los "santos" lavaron la cabeza y salieron con otra actitud. El ingresos de Hernán De Camilo y Gustavo Ibáñez le dio otro volumen a su juego, hasta meter en un arco a los locales que no podían contener al "Ratón".
Sin embargo, Belgrano amplió ventajas gracias al "Picante" Pereyra y apaciguó la arremetida. La desazón era mayúscula, aunque no impidió que San Martín siguiera atacando. El cuarto gol, obra de Rodríguez Pérez, liquidó todo. Habrá que barajar y dar de nuevo.