La Municipalidad de Las Talitas salió al cruce de las declaraciones de dos beneficiarios del Plan de Empleo Local (PEL), que denunciaron ante LA GACETA que trabajan desde hace 12 años "en negro" para el municipio y que cobran $ 550.
Sergio Rossi, secretario de Gobierno de la administración de Luis Morghenstein (PJ) afirmó que nunca ocultó la existencia de dichos beneficiarios y que, si bien las autoridades tienen voluntad de contratarlos, no puede afrontar los gastos que ello demandaría. Asimismo, aseveró que se tratan de una "herencia" de gestiones anteriores. "En su primera gestión, Morghenstein recibió el municipio con más de 200 beneficiarios del ese plan. Para no tener gente en esas condiciones, la única opción era despedirlos. Pero, por una cuestión social, se definió mantenerlos con esa figura", explicó el funcionario.
Además, detalló que al cumplir dos años en el gobierno, el intendente decidió, "tras gestiones económicas", tomar a cerca de la mitad de esos trabajadores como contratados, para que continúen prestando servicios en la ciudad.
Por otro lado, Rossi desmintió que quienes perciben el plan no cuenten con cobertura social. "Tienen una Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART) que los cubre al 100%, y una obra social que los ampara a ellos y a sus grupos familiares. Y de lo que el sistema no abarca, se hace cargo el Municipio", completó.
El funcionario también puntualizó que la situación fue comunicada al Ministerio de Trabajo de la Nación, a la Secretaría de Trabajo provincial y a otros organismos que lo requirieron. Por último, reiteró: "es voluntad del intendente contratar a todos pero, por los recursos económicos que ello implica, no es posible".
A este diario, Juan Abelardo Luna (58) y Bartolo Relañez (65) consignaron que son barrenderos de Las Talitas desde hace 12 años y que cumplen jornadas laborales de cinco horas (de 8 a 13). "No tenemos ningún tipo de obra social ni de aportes jubilatorios; estamos en negro", habían criticado Luna y Relañez, quienes exigieron a las autoridades que regularicen su situación laboral.
Los hombres habían amenazado con encadenarse en la Casa de Gobierno para hacer llegar su reclamo al gobernador, José Alperovich: "tendremos que llevar carteles y hacer ruido. Él (por el gobernador) repudia el trabajo en negro, pero eso no se cumple en la Municipalidad de Las Talitas", habían concluido los denunciantes.