El silencio y la soledad que se respira en barrio Los Lapachos parece decirlo todo. La casa donde vivía la nena que había sido salvajemente golpeada, parecía extrañarla. Las puertas y ventanas de la vivienda, ubicada en calle Lamadrid, tenían fajas de seguridad firmadas por la Justicia. Todo era gris en un vecindario que todavía no comprende lo sucedido.

En las primeras horas de ayer, desde el hospital de Niños informaron que Micaela había fallecido, luego de luchar por su vida durante casi cuatro días. La niña, de cuatro años, había sido ferozmente golpeada en la cabeza y el informe que dieron los médicos anticipaba el triste desenlace.

Según informaron desde la Policía, el padrastro de la menor había ingresado el miércoles al hospital con la nena en brazos. El hombre estaba nervioso y no se cansaba de repetir que había sufrido un asalto, y que uno de los ladrones había golpeado a la menor. Pero los doctores rápidamente se dieron cuenta de que algo raro había en sus palabras.

Los informes médicos demostraron que la menor tenía lesiones a la altura de las costillas y en el pie, que databan de días anteriores, por lo que el padrastro quedó en el centro de la investigación como el presunto agresor.

Horas más tarde, la fiscala Adriana Giannoni ordenó su aprehensión. Luego del allanamiento y un relevamiento, que la Policía había realizado entre los vecinos, afirmaron aún más la versión de que no se trataba de un asalto. A esa altura los investigadores decían tener la certeza de que había sido el padrastro el que golpeó a la menor.

Y ayer, a las 1, la nena falleció. Según informaron desde el hospital de Niños, horas más tarde el cuerpo fue llevado a la Morgue Judicial, en donde se le practicó una autopsia. Además, informaron que mañana el subdirector del hospital, Oscar Hilal, brindará el informe oficial.

Conmoción

Ayer, los vecinos estaban impactados por la noticia, cuando LA GACETA visitó el lugar. Aunque todos apuntaron a la madre de la nena por no haber denunciado, en su debido momento, a su concubino.

"La madre vino el día que se realizó el allanamiento y yo le pregunté ¿por qué no pediste ayuda?, ¿por qué dejaste que la golpeara?; y ella lloró. Pero más tarde me dijo que a su marido lo habían asaltado. No quería ver la realidad", relató una mujer que pidió la reserva de su nombre, ya que adujo temor a represalias por parte de la familia del acusado.

Además, aseguró que no vio ni escuchó nada sobre el supuesto asalto. "Nosotros estamos siempre con la ventana abierta y no vimos nada. Él salió gritando que lo habían asaltado, pero nosotros estuvimos acá y no pasó nada", explicó.

Otra mujer que también prefirió el anonimato, explicó que hace diez días la madre de la nena tenía muchas marcas en su cuerpo. "Vino a mi negocio y vi que tenía todos los brazos morados. Nunca me enteré de ningún hecho de violencia, sino lo hubiera denunciado. Pero lo cierto es que el hombre era medio confianzudo y maleducado", afirmó.

Más denuncias

Las denuncias por casos de violencia doméstica en Argentina aumentaron durante enero un 25% respecto a igual mes del año anterior, y un 75% si se toma el mismo período de 2009, según informó la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

El relevamiento que lleva adelante la Oficina de Violencia Doméstica que depende del Tribunal, dice que en enero se presentaron 657 denuncias por ataques, y que en el 78% de los casos tuvieron como víctimas a mujeres. Además el 20% de esas mujeres atacadas fueron niñas.

El informe revela que en el 87% de los casos el atacante es un hombre que mantiene con la víctima una relación de ex pareja (36%), concubino (30%) o cónyuge (37%).

La violencia psicológica y los ataques físicos son los más denunciados, según el relevamiento, seguidos por los de orden económico y sexual. "De 260 mujeres y niñas que fueron asesinadas en 2010, once de ellas fueron incineradas, con un incremento del 10% respecto al año anterior", afirmó Fabiana Tuñez, de la ONG La Casa del Encuentro.