Tras la crisis de la salida de la Convertibilidad (de la que se ha conmemorado el noveno aniversario), la operatoria con plazos fijos pareciera haber recobrado su "normalidad". Entre principios de 2004 y fines de 2008 -con la incorporación de más de 700.000 nuevos titulares- se duplicó la cantidad de individuos que poseen un certificado, dice un informe elaborado por la consultora Actividad, Moneda y Finanzas (AMF Economía). Tras un descenso en 2009 (turbulencias externas e internas, mediante), durante el año pasado nuevamente se advirtió la reincorporación de algo más de 100.000 personas que se constituyeron en poseedores de este tipo de pasivos de los bancos, puntualiza el informe de la entidad encabezada por Andrés Méndez.

Según AMF, si se analizan las cifras depositadas expresadas en moneda de similar poder adquisitivo, surge que las personas físicas prácticamente no aumentaron sus tenencias (lo que implícitamente refleja un descenso de la suma media depositada por cada titular considerando el aumento en la cantidad de depositantes). "Más aún, tomando como parámetro los deprimidos niveles de mediados de 2001 (cuando la Convertibilidad agonizaba), los montos colocados a plazo fijo por individuos, sólo representan menos de la mitad de los valores de aquella época, con un crecimiento prácticamente nulo en 2010", remarca el informe.

En otros términos, los particulares no acrecientan en términos reales su ahorro dentro del sistema financiero doméstico. Y esto se inscribe dentro de una tendencia general que exhibe la totalidad de los agentes privados. Como dato ilustrativo, en los primeros nueve meses del año pasado por cada divisa que el sector privado no financiero aplicó a la constitución de activos en el exterior, sólo volcó 35 centavos a depósitos a plazo (tanto en moneda local como extranjera) en el país, explica el reporte al que accedió LA GACETA.

En este contexto, la evidencia que surge -continúa- es que la falta de tonicidad del stock de depósitos a plazo de individuos, responde al nivel medio de las colocaciones. Retornando al parámetro de hace casi 10 años atrás, cada certificado promedia un 43% menos que en aquél período.

"Adicionalmente, se advierte una alta concentración de titulares en el rango comprendido hasta $ 20.000. Esto implica admitir que la mayoría de las familias que ahorran a plazo en los bancos no efectúa colocaciones por grandes montos (el 60% posee certificados no superiores a $ 20.000 o su equivalente aproximado de U$S 5.000), pudiéndose deducirse que "la parte del león" se encuentra fuera de las entidades, inscribiéndose dentro de las tendencias que se advierten para el sector privado a nivel agregado", finaliza AMF.