El presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia, Antonio Estofán, se distanció de las quejas de la sociedad respecto de la demora de los jueces en emitir resoluciones de los casos bajo su análisis. Al contrario, justificó en general el ritmo existente en los tribunales.

"La Justicia debe ser lenta. Este concepto de ninguna manera significa que no se vaya a hacer justicia, sino que esta debe ser ejercida con tranquilidad y no apresuradamente", aseveró.

El titular del máximo tribunal remarcó que los planteos que realizan las partes en un proceso deben ser satisfechos en tiempo oportuno, lo que no significa necesariamente que deba dictarse sentencia en un plazo corto. Así se expresó en declaraciones a la prensa que se desarrollaron como sigue.

- ¿Hay una medida temporal para firmar un fallo?

- El tiempo es de gran importancia en el Poder Judicial porque se juega con la expectativa de quien está litigando. Los jueces no podemos atolondrarnos ni perder la prudencia fundamental en la sustanciación de una causa.

- ¿Qué responde ante los reclamos por la lentitud de los jueces?

- La sentencia debe ser madurada antes de que se la dicte. El estudiar un fallo no significa olvidarse del pleito.

- ¿Cuánto se resintió la Justicia por las vacantes existentes?

- En mucho, pero es una situación que ya estamos superando con el trabajo que viene desarrollando el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM). Con los últimos juramentos realizados el viernes, llegamos a nueve flamantes magistrados y funcionarios de ley que cubrieron cargos que estaban vacíos. Ahora podemos decir que ya arrancó el CAM, que anda bien, y que le vamos ganando a las vacantes, aunque se vayan produciendo otras nuevas por jubilación o fallecimiento.

- ¿Cómo es la vinculación entre la Corte y el CAM?

- Nosotros manejamos el Poder Judicial en forma directa; somos los responsables y le ponemos el pecho a la prestación del servicio de Justicia. Estamos con ciertas preocupaciones permanentes y siempre atentos para prevenir eventuales crisis. No es que el CAM no se preocupe, sino que desde la Corte le damos nuestra visión y nuestra lectura de la situación como un aporte, pero la decisión final de a qué concurso se llama es de ellos. No obstante, les voy a seguir mandando escritos formales por el cargo que ejerzo, pidiéndoles, respetuosamente y por favor, que prioricen el pronto llamado a determinados concursos para cubrir algún despacho clave.