LONDRES, Inglaterra.- Mucho deben haber cambiado las cosas en el reino de Isabel II para que la mismísima esposa de John Bercow, el presidente de la Cámara de los Comunes, acceda a posar cubierta con una sábana mientras presume de los efectos afrodisíacos de vivir en el palacio de Westminster a cargo del erario público. El escándalo provocado por la sesión fotográfica y por las picantes declaraciones de Sally Bercow, de 41 años, sigue dando qué hablar a la prensa inglesa.

Desafiante, la mujer insistió hoy -en otra nota publicada por el diario "Evening Standard"- que las imágenes publicadas ayer fueron bien cuidadas y que son de buen gusto. Además, arremetió contra los políticos que la calificaron de "inapropiada". "¿Que sea la esposa Bercow significa que tengo que caminar obedientemente detrás de él, manteniendo la boca cerrada y haciendo sándwiches de pepino?", preguntó la dama.

"Desde que John fue nombrado, hay muchas más mujeres que lo persiguen. Pero no estoy celosa, porque lo mismo ha ocurrido en mi caso con los hombres", había afirmado la dama en declaraciones publicadas el viernes por el medio. "Nunca imaginé lo sexy que sería vivir bajo el Big Ben y oír las campanadas", había añadido la apodada Carla Bruni de la política británica. (Especial)