Las consecuencias del ciclón "Yasi" no fueron tan graves como se temía. La industria del turismo está irritada porque el oscuro escenario que se pronosticaba espantaron a los visitantes. Aunque derribó árboles, tejados y destruyó campos de cultivo, los australianos suspiraron aliviados una vez pasó el ciclón. En vista de lo que podría haber ocurrido debido al tamaño de la tormenta, los habitantes de la costa norte salieron al final relativamente bien parados. No hubo muertos, ni heridos de gravedad.