No sólo sirve para mantener una sonrisa blanca como las de las publicidades. Cepillarse los dientes puede disminuir el riesgo de sufrir enfermedades y minimizar los efectos negativos de otras patologías que, a simple vista, parecen no tener nada que ver con la boca.

Quienes lo hacen con constancia reducen un 70% el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas. Así lo confirmó un estudio publicado en el "British Medical Journal". Los investigadores señalaron que esto se debe a que la bacteria que causa inflamaciones en la boca es transportada por el torrente sanguíneo y acaba bloqueando las arterias.

Confirmado
Hallaron, entre otras cosas, que la enfermedad periodontal (infección e inflamación de las encías) está asociada con un aumento del 19% del riesgo de futuras enfermedades cardiovasculares. Este dato, que ya se lo venía suponiendo desde hace años, recién con este estudio fue confirmado.

Pero mantener una buena salud bucal, mediante el cepillado combinado con antisépticos o aplicaciones de flúor, también mejora y previene otras patologías.

"La enfermedad periodontal se relaciona con partos prematuros, que dan bebés de bajo peso. También, con otro desequilibrio sistémico, como la diabetes. Pacientes que tienen mala higiene bucal van a necesitar más insulina que los que presentan una salud óptima", explicó la odontóloga Ana Komaid Van Gelderen, quien lleva a cabo un programa de prevención comunitario y privado en la provincia.

Pacientes oncológicos
También es importante la higiene en pacientes que tienen cáncer y reciben terapias con rayos porque se les atrofian las glándulas salivales; esto puede ocasionar el aumento de las enfermedades infecciosas.

De todas formas, la odontóloga advirtió que no todo se reduce al cepillado; tampoco que existen una técnica o un cepillo ideal. "Cada persona necesita el control de un odontólogo que le indique cuál es la técnica que le conviene. Va a ser diferente si tiene prótesis, puentes, alguna de sus posibilidades motoras comprometidas, también si son niños, ya que algunos no pueden manejar bien el cepillo y los padres deben ayudarlos", explicó la odontóloga.

Sin embargo, hay algunas cuestiones que sí se pueden tener en cuenta. Por ejemplo, elegir un cepillo de cabeza pequeña y cerdas blandas. Nunca hay que olvidarse de cepillar la lengua porque allí es donde se alojan grandes comunidades de bacterias. Primero hay que comenzar por la cara externa, luego se debe seguir con la interna, llegando a todas las partes de la boca; es fundamental mantener el cepillo en un ángulo de 45º, cepillando con movimientos cortos y vibratorios.

El más importante
"El cepillado más importante es el de la noche, porque la persona va a pasar ocho o nueve horas sin ningún tipo de control sobre la proliferación de bacterias ya que no movemos la lenguas y ni los labios. Al hablar, al tragar, generamos una autolimpieza de la boca porque la saliva remueve las bacterias", indicó la profesional.