El conflicto generado en la empresa de correos privados "Flash" (formalmente se llama "Servicios Privados Postales"), a raíz del despido de una decena de empleados, entró en una tregua. Ayer, tanto el sindicato de Camioneros como la firma comercial aceptaron la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo de la Provincia, con lo que no se realizarán paros ni manifestaciones durante 15 días, y los trabajadores separados volverán a sus empleos.

Los reclamos gremiales derivaron el miércoles en una ruidosa protesta en la plaza Independencia y en un fuerte escrache (con pintadas y huevos arrojados) en avenida Sarmiento al 400, donde vive la legisladora justicialista Carolina Vargas Aignasse, mencionada insistentemente como la principal responsable de los despidos, aunque al frente de la empresa figure su esposo, Martín Miguel Salas.

"En estas dos semanas no realizaremos ninguna protesta. Vamos a sentarnos con la empresa a discutir el tema de los compañeros despedidos injustificadamente y sin causa; sólo uno tiene un motivo declarado. La primera audiencia para tratar de alcanzar un acuerdo se realizará el martes, a las 11; reclamaremos la reincorporación plena de nuestros afiliados. Dicen que están en mala situación económica, pero lo desmiento; además, la empresa tiene trabajadores en negro", aseguró el secretario general del gremio de los camioneros, Pedro Mamaní.

El dirigente justificó que hayan orientado sus principales críticas contra Vargas Aignasse: "era ella quien trataba siempre con el sindicato todos los problemas que tenía Flash, incluso en reuniones que realizamos en su despacho de la Legislatura; nosotros hicimos una manifestación de protesta, no la amenazamos ni la agredimos en ningún momento, al punto de que no presentó ninguna denuncia en nuestra contra".

Sin embargo, Salas sí formalizó una denuncia contra la delegada Claudia Carrizo, en la Comisaría II, donde la acusa de haber efectuado amenazas de agresiones físicas y de daños al local comercial. La presentación del empresario fue realizada en la noche del martes, en la víspera de la protesta callejera de los camioneros.