La balanza comercial es importante. En Brasil, durante 2010, el saldo del comercio exterior se redujo un 18,2% a U$S 20.670 millones, bajaron las exportaciones y crecieron las importaciones debido a la apreciación del real; el índice Bovespa cayó un 1% en el año y la acción de la petrolera Petrobras perdió un 27%. En la Argentina también el saldo de la balanza comercial en 2010 cayó un 28,6% a causa del fuerte crecimiento de la importación de combustibles y bajó a U$S 12.057 millones; el Merval ganó un 51,83% en el año y la acción de Petrobras perdió 22,2%.

La importación de combustibles se triplicó en cinco años, la exportación cayó un 50% en 2010 y la producción de derivados de petróleo creció un 3% en el interanual. En un contexto de expansión doméstica -como consecuencia del crecimiento automotor- el biodiésel siguió avanzando. La Argentina es el cuarto productor mundial -desplazó a EEUU- y también exporta. Desde 2006 el sector creció el 2.250%; el corte obligatorio se amplió de un 5% a un 7% y la capacidad instalada es de 2,5 millones de toneladas por año a mezclar con gasoil.

Mientras, el bioetanol de la caña a mezclar con las naftas, por razones climáticas y otras, trabaja para cumplir con el 2% al que se redujo el corte del 5%. En Wall Street repercutió el hecho de que EEUU tiene el mayor déficit comercial desde 1980. En la Argentina sigue parada la exportación de granos. Y en Davos se confirma la mayor demanda de alimentos y combustibles.