RIO GALLEGOS.- La presidenta Cristina Fernández le rindió homenaje ayer a su esposo Néstor Kirchner, al cumplirse tres meses de su muerte. La mandataria arribó al cementerio municipal de Río Gallegos acompañada de su hijo Máximo y por la novia de éste, Rocío García. 
Durante la visita, colocaron una ofrenda floral -un delicado ramo de rosas- en la bóveda donde descansan los restos del ex jefe de Estado, fallecido el pasado 27 de octubre. A las 18, hora en la que madre e hijo llegaron al lugar, se inició una ceremonia íntima y familiar en el panteón, a puertas cerradas. Florencia, la hija menor del matrimonio, no estuvo presente.
A pocos pasos de la tumba, un grupo de turistas y curiosos observaba en silencio al grupo; algunos, incluso, se tomaron fotos frente a las rejas que rodean la bóveda o dejaron cartas y flores en ella. Luego, la mandataria se retiró sin hacer declaraciones. Este mediodía, llegará a El Calafate, donde inaugurará un acueducto de agua potable. Allí pasará el fin de semana. (NA-Especial)