"Se siente el vacío que dejó la muerte de Néstor (Kirchner); yo lo estoy sintiendo", dijo ayer el gobernador, José Alperovich, al cumplirse tres meses del repentino deceso del ex presidente. El mandatario destacó la buena relación que mantenían, y que se reflejó en el fuerte apoyo nacional a la Provincia desde 2003. "El ayudó mucho a Tucumán en estos siete años. Cada vez que necesitaba algo, al primero que hablaba era a Néstor. Para la Provincia fue una gran pérdida porque si hay alguien que me colaboró en todo este tiempo a tratar de cambiar la realidad con la cual me encontré, fue él", dijo.
Movimientos escénicos
Alperovich admitió que en el escenario político nacional se observan intentos por desempeñar el mismo papel que ejecutaba el santacruceño: "en la mayoría de los casos, su lugar lo suple la presidenta (Cristina Fernández) o alguno de sus ministros. Pero, de todas maneras, se siente que falta algo. No se lo puede reemplazar como a una pieza".
Trascartón, envió un mensaje a la ciudadanía. "Uno está un tiempo y luego se va, pero el pueblo tucumano debe ser muy agradecido porque nos ayudó mucho, mucho -remarcó reiteradamente-. Hay que recordar cómo estábamos en 2002 o en 2003. Si no hubiésemos recibido el apoyo de Kirchner, hubiera sido imposible cambiarlo", afirmó.
Kirchner falleció a raíz de un problema cardíaco durante la mañana del 27 de octubre en El Calafate (Santa Cruz), a los 60 años. En el velorio, el gobernador y su esposa, la senadora nacional Beatriz Rojkés se ubicaron cerca de la Presidenta.
LA GACETA consultó a cuatro parlamentarios nacionales, para conocer su opinión respecto del devenir de la política nacional durante los últimos tres meses: tres diputados oficialistas (Susana Díaz, Gerónimo Vargas Aignasse y Alfredo Carlos Dato) y el senador opositor, José Cano (Unión Cívica Radical). Los diputados coinciden en afirmar que Kirchner es irreemplazable como persona, pero que la Presidenta supo asumir el rol de guía del kirchnerismo. Cano habló de desilusión; dijo que pensaba que el oficialismo cambiaría algunas actitudes tras la muerte del ex mandatario, pero que, sin embargo, eso no ocurrió.