BUENOS AIRES.- La Federación Agraria Argentina (FAA) salió a diferenciarse de sus colegas de la Mesa de Enlace, CRA y SRA, en torno de la polémica generada por las gestiones realizadas por el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, para que la industria molinera compre 500.000 toneladas de trigo al precio pleno a una cooperativa vinculada con esa entidad.
El miércoles, la Sociedad Rural Argentina (SRA) y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) denunciaron esa compra de trigo a la cooperativa Agricultores Federados Argentinos, y repudiaron la intervención de Domínguez. Pero el secretario gremial de la FAA, Omar Príncipe, dijo que se ve con beneplácito la decisión que tomó Domínguez.
"Se les da mayor participación a otros actores en materia de comercio de granos que eran postergados, y se empieza a corregir tibiamente los serios desaciertos que se vinieron cometiendo en los últimos años desde el Gobierno nacional", alegó Príncipe. "Como entidad que nuclea a chacareros, nos preocupa que entidades cuestionen la decisión del Ministerio de Agricultura de dar más espacios al cooperativismo en el comercio de granos. Durante cuatro años no emitieron jamás alguna comunicación que denunciara con nombre y apellido a las multinacionales que vienen concentrando grandes ganancias y controlando el mercado, en detrimento de los productores", dijo. A su vez, el propio Eduardo Buzzi, líder de la FAA, cruzó con dureza a sus pares ruralistas Hugo Biolcati (SRA) y Mario Llambías (CRA). "Yo no hago seguidismo idiota ni oposición cerrada (al Gobierno). Dejen de utilizar ese tendencioso de que ?Buzzi arregló?", aseveró.
La gestión del Gobierno a favor de la FAA enojó a Biolcati y a Llambías, quienes a diferencia de Buzzi quieren la liberación total del mercado de trigo y rechazan la intervención oficial que entrega cupos a determinadas cooperativas o empresas. El Gobierno viene regulando desde 2007 la comercialización de trigo, y sólo autoriza la exportación de siete millones de las 14 millones de toneladas que se producen en el país, ya que la mitad es para el consumo interno. (NA-DyN)