ROMA.- El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, afronta una presión mayor para dimitir después de que jueces dieran a conocer nuevos documentos con más detalles de sus fiestas eróticas, algunas con menores de edad.

La oposición de centroizquierda dijo que los nuevos documentos hacen que su posición sea "insostenible" y pidió que renuncie por voluntad propia o que sus aliados conservadores aumenten la presión que le fuerce a dejar el cargo por el bien del país.

Los informes que llegaron al Parlamento apuntan que una segunda joven -sería Iris Berardi, considerada "prostituta notoria", nacida en diciembre de 1991- que acudió a las fiestas también era menor de edad en aquella época, además de la bailarina marroquí situada en el centro de la investigación que tenía 17 años cuando se celebraron algunas de las fiestas. Al ser consultado sobre los nuevos datos, Berlusconi señaló: "no tengo nada que decir. (La investigación) es escandalosa".

Uno de sus aliados más leales, el ministro de Relaciones Exteriores, Franco Frattini, rechazó la idea de que el Gobierno deba echar a Berlusconi por el escándalo. "Sería totalmente equivocado pensar en un cambio de liderazgo", dijo Frattini a corresponsales extranjeros, y añadió que el primer ministro fue electo directamente por votantes en las últimas elecciones del 2008.

Los extractos de las transcripciones de los interrogatorios policiales a las mujeres y las grabaciones telefónicas en las que se habla de unas fiestas salvajes se conocieron días después de que los abogados de Berlusconi presentaran unos documentos en los que insistían que los encuentros fueron simplemente cenas amistosas. En los documentos, una mujer llamada María contó a los jueces que en junio pasado, un socio de Berlusconi le invitó a una fiesta en la residencia del primer ministro cerca de Milán. "Después de la cena, el primer ministro dijo: ?ahora vamos a hacer algo de bunga-bunga?", el término que los magistrados dicen usaban los participantes para describir las fiestas.

María dijo que bailó la danza del vientre junto a otra joven y que caminó por la habitación ataviada sólo con ropa interior. La mujer dijo a los magistrados que una brasileña con un tanga bailó una "versión dura de una samba". "Incluso las otras chicas bailaban, mostrando el pecho y el trasero y todas se acercaron al primer ministro que las tocó", acotó.

Los fiscales de Milán dicen que Berlusconi pagó por mantener relaciones sexuales con prostitutas en las fiestas, entre ellas una joven bailarina de discotecas llamada "Ruby robacorazones". (Reuters)