Evitar un daño o peligro. Eludir con arte o astucia una dificultad prevista. Sacar ilegalmente de un país dinero o cualquier tipo de bienes. Estas son las primeras acepciones del verbo evadir que brinda el Diccionario de la Real Academia Española, mientras que permitir que se vea o perciba algo a través de él; dicho de una cosa que no se manifiesta o declara: Dejarse descubrir o adivinar en lo patente o declarado, significa transparentar. Evasión versus transparencia pareciera o debería ser el combate permanente entre el controlador (el Estado) y todos aquellos que efectúan actividades comerciales.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) y la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) anunciaron el miércoles la próxima puesta en marcha de una resolución que obligará a los comercios a aplicar la venta con tarjetas de crédito o débito. La decisión intenta reducir los problemas originados por la escasez de billetes y que la AFIP combata la evasión en el IVA y en Impuestos a la Ganancias. En principio, a resolución no alcanzaría a los inscriptos como monotributistas. Como era de esperar las reacciones no tardaron en exteriorizarse. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) dijo que para combatir la evasión debe controlarse el modelo de comercio de la enorme feria La Salada y las saladitas, que evaden unos $ 12.000 millones anuales, y no sólo obligar a comercios a vender con el plástico.

En medianos y grandes comercios de Tucumán se emplea para la comercialización el sistema Protal Numeric Encording Technique (posnet), sin embargo, hay negocios de diferentes rubros, como restaurantes, librerías, miniservices o granjas de barrios, verdulerías u hoteles de pocas estrellas que aún no implementaron la operatoria con tarjeta. Entre los reparos, los comerciantes locales sostienen que tendrán que ceder ante las comisiones bancarias porque, de acuerdo con la tarjeta, hay variaciones; cobros por operaciones sobre cuentas de ahorros, mantenimiento de cuenta en las entidades financieras y retenciones por Ingresos Bruto. Algunos sugirieron que podrían verse obligados a vender un producto con precios distintos, si este se hace a través del plástico, de manera que un artículo será más barato si se paga con billetes y más caro si se abona con la tarjeta de débito para cubrir los costos de la transacción electrónica. Esta práctica está prohibida por la AFIP, sin embargo, algunos comercios la realizan. El hecho de pagar con tarjeta de crédito en un pago o con débito, debe ser tomado como una compra en efectivo, es decir sin un costo adicional. Los comerciantes creen que en materia de reintegros, la medida afectará la provisión de mercancía en los negocios, porque el pago de esta se efectúa en efectivo.

Entre otras objeciones, la Cámara Argentina de Comercio dijo que la inmensa mayoría de los pequeños comerciantes no está bancarizada, lo que dificultará la aplicación del mecanismo y agregó a través de su presidente que si uno de los objetivos es bancarizar el comercio, el mejor instrumento es trabajar sobre el impuesto al cheque, uno de los impuestos más distorsivos que rigen en la actualidad, y que descuenta 1,2% de cada cheque para acreditárselo al fisco.

Creemos que toda medida que tienda a evitar la evasión fiscal y contribuya a la transparencia de la comercialización es positiva. Pero al mismo tiempo, es necesario que se controle rigurosamente la violación de las leyes con la venta ambulante y la piratería constante de música, películas y libros que a la vista de la autoridad se despliega diariamente en la vía pública, ocasionando daños económicos millonarios a toda la cadena de un producto. Pero lo más importante es que el consumidor que es el que sostiene la actividad no sea el que pague los platos rotos como de costumbre.