Apenas pegaron los ojos. Los tucumanos del sur de la provincia se despertaron esta madrugada por las fuertes ráfagas de viento, de hasta 44 kilómetros por hora, como preludio de la fuerte tormenta que vendría unos minutos después. El fenómeno meteorológico comenzó antes de las 2 y dejó a oscuras a algunas barrios, informaron fuentes de Defensa Civil de la provincia.

De acuerdo a César Acuña, subdirector de esa repartición, en Monteros, Río Seco y La Cocha la fuerza del viento derribó ramas y árboles sobre el tendido eléctrico. El servicio se recuperó esta mañana.

Según el funcionario, no hubo inundados, aunque sí problemas de anegamientos en algunas casas. De acuerdo a los registros de esa repartición, en la localidades de La Fronterita, Los Sarmiento, El Molino y La Florida cayeron 100 milímetros de lluvia. La buena noticia es que el Cadillal comenzó a recuperar su cota normal, luego de la sequía de invierno. LA GACETA ©