WASHINGTON.- El presidente chino, Hu Jintao, llegó ayer a Estados Unidos para una visita de Estado, criticada aún antes de su llegada a Washington por senadores que demandan duras medidas contra China por "manipular" su moneda. La Casa Blanca intervino en la disputa en torno al nivel del tipo de cambio del yuan horas antes de su arribo a Washington, instando a China a que emprenda más medidas para permitir que su moneda se fortalezca. "Pensamos que más debe hacerse. Es una opinión que no sostiene sólo este país, sino muchos países del mundo", dijo el portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs. Hu aseguró que no aceptaría el argumento de que el yuan está subvaluado.

Analistas describen la visita como la más importante de un líder chino desde que Deng Xiaoping ayudó a la apertura de los vínculos bilaterales hace 30 años, dando a China una creciente influencia política y militar, y abriendo las puertas para que el gigante asiático se convirtiera eventualmente en la segunda mayor economía del mundo, después de Estados Unidos.

Las últimas escaramuzas sobre el tipo de cambio reflejan las tensiones comerciales que probablemente dominen la agenda del encuentro de hoy entre Hu y el presidente Barack Obama.

Se espera que el diálogo de ambos líderes aborde también asuntos conflictivos como el reequilibrio de la economía global y las tensiones en la península coreana. Tanto los inversionistas como los mercados seguirán de cerca el encuentro en busca de señales de distensión entre Hu y Obama tras un tenso 2010, aunque los analistas advierten que no se debe esperar mucho más que palabras amistosas y acuerdos valuados en miles de millones de dólares.

La agenda del encuentro estará marcada por el comercio y el yuan, que se ha apreciado en casi un 3,5 % frente al dólar desde que Pekín pusiera fin a su tipo de cambio indexado a la divisa estadounidense en junio, una cifra muy por debajo de la exigida por los críticos en Estados Unidos. El Ministerio de Relaciones Exteriores chinoindicó que Pekín esperaba que los parlamentarios estadounidenses no elevaran el tono de sus críticas antes de la llegada de Hu y reiteró que su país estaba comprometida a reformar su tipo de cambio. Un grupo de senadores planteó que es vital que Washington apruebe una legislación para castigar a China si no permite que su moneda se aprecie en lugar de controlarla, lo que le brinda una ventaja injusta en el comercio global. (Reuter)