La violencia, didácticamente, se presenta en diversas etapas. Comienza con una acumulación de tensión, que son los problemas diarios, donde aumenta la humillación, la descalificación, la burla y el maltrato verbal y psicológico. Eso se va acumulando y deriva en un episodio agudo de violencia.

Históricamente, recién en esta etapa intervenían las distintas instituciones. Es decir, cuando el episodio agudo se había producido y la mujer ya presentaba algún signo de violencia, sobre todo física. Últimamente esto va cambiando. Hay una capacitación constante a los agentes que deben intervenir en estas situaciones, quienes deben poder leer las señales que indican que se está ante una situación de violencia. Se ha avanzado en la prevención; en dar a conocer los signos de alertas por los cuales las mujeres van a activar un mecanismo de autoprotección.

Tucumán es machista. A veces se interpreta que la prevención de violencia de género (que es una medida que alcanza a la mujer, al hombre y a su familia) es una medida contra el hombre. Así, se posiciona como si fuera una "batalla de los sexos". Hay un estereotipo de géneros y del rol de la mujer en la sociedad que cuesta mucho cambiar.