LOS ANGELES, Estados Unidos.- Hilarante y sin el falso pudor americano, el polifacético inglés Ricky Gervis subió al escenario con un monólogo cargado de acidez. La tarea parecía sencilla: conducir la ceremonia de los Globos de Oro. Pero sus bromas cayeron pesadas y desde la organización decidieron no contratarlo para la próxima edición.
El protagonista de la serie inglesa "The office" ya había anticipado que se iba a portar mal durante la entrega de los "Golden Globes" y cumplió ya que en su monólogo de apertura, que ya es un éxito en YouTube, descargó su sarcasmo contra las adicciones de Charlie Sheen y la película "El turista", protagonizada por Johnny Depp y Angelina Jolie.
Pero los regalitos de Gervis, que ya había conducido los premios OScar, siguieron repartiéndose a lo largo de la noche y los agraciados fueron Bruce Willis (ex marido de Demi Moore), Hugh Hefner (dueño de PlayBoy, que se casó con una mujer varias décadas menor), Robert Downey Jr (por sus constantes temporadas en clínicas de rehabilitación) y Ashton Kutcher (pareja de Moore).
Varios se atragantaron durante la velada y no dudaron en levantar el teléfono. Unas horas más tarde, Gervais era señalado. Su acto de rebeldía ya había recorrido el mundo entero. Para algunos, será el villano de la ceremonia y, para otros, un comediante que basa su show en "lo que no se debe decir". (Especial)