LOS ANGELES.- Tierna, frágil y discreta son tres de los adjetivos con los que suele ser descrita la actriz Natalie Portman. Pero es mucho más que eso: ya con su debut en "El profesional", llamó la atención de la crítica siendo aún una niña de 12 años. Y en la noche del domingo, su brillante papel de bailarina en "El cisne negro" le valió el Globo de Oro a la mejor interpretación femenina.
Hija de un médico israelí y una estadounidense, Portman siempre eligió cuidadosamente los guiones. Al parecer, llegó incluso a rechazar ofertas para "Lolita", "Romeo y Julieta" y "El hombre que hablaba con los caballos", dirigida y protagonizada por Robert Rerdford. Portman no quería encasillarse demasiado pronto. Y George Lucas la transformó en la fría reina Padmé Amidala en tres entregas de la saga "La guerra de las galaxias".
Con ello, la actriz cimentó definitivamente su fama como estrella internacional, pero no por eso dejó de tener los pies en la tierra. Aunque continuó con su carrera en la gran pantalla, Portman no quería ser solo actriz y estudió Psicología en Harvard. Se recibió en 2003. En 2005 obtuvo el Globo de Oro como mejor actriz de reparto por su papel en el drama de Mike Nichols "Closer", donde compartía cartel con Julia Roberts, Jude Law y Clive Owen. Y la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood le concedió de nuevo la estatuilla en la noche del domingo por "El cisne negro", que llegará a la Argentina en febrero. (DPA)