BUENOS AIRES.- Para no afectar el volumen de las exportaciones, el flamante gobierno brasileño de Dilma Rousseff advirtió que aplicaría una agresiva política cambiaria para evitar una nueva revaluación del real frente al dólar, en una medida que podría terminar afectando el comercio exterior de la Argentina.
Nuestro país terminó el 2010 con un déficit de U$S 4.095 millones en su balanza comercial con Brasil, 172% más que el saldo negativo de 2009. "No permitiremos que el dólar se derrita. El gobierno está listo para tomar medidas que van a impedir que prosiga esa valorización del real", aseguró ayer el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega. En el mercado cambiario local, el real cotizó a U$S 1,66 comprador y U$S 1,75 vendedor y a $ 2,33 y $ 2,43 para ambas puntas.
"Un dólar en ese nivel perjudica nuestras exportaciones y enciende una señal de alerta para la economía brasileña", advirtió Mantega.
Favorecida por el ingreso de divisas y por la situación internacional, la moneda brasileña cerró 2010 con una valorización de 4,6%, tras ganar 32% en 2009.
Ante la posibilidad de una devaluación del real, la Argentina sufriría directamente las consecuencias ya que podría recibir un aluvión de importaciones brasileñas.
La valorización de la moneda brasileña afecta a la balanza comercial, que cerró 2010 con el menor superávit en ocho años (U$S 20.278 millones) y su máxima histórica de importaciones de más de U$S 181.000 millones.
Además, un dato preocupante en Brasil es que luego de muchos años exportó más productos básicos que manufacturados, estos últimos afectados por una moneda supervalorizada que les quita competitividad. (NA)
Nuestro país terminó el 2010 con un déficit de U$S 4.095 millones en su balanza comercial con Brasil, 172% más que el saldo negativo de 2009. "No permitiremos que el dólar se derrita. El gobierno está listo para tomar medidas que van a impedir que prosiga esa valorización del real", aseguró ayer el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega. En el mercado cambiario local, el real cotizó a U$S 1,66 comprador y U$S 1,75 vendedor y a $ 2,33 y $ 2,43 para ambas puntas.
"Un dólar en ese nivel perjudica nuestras exportaciones y enciende una señal de alerta para la economía brasileña", advirtió Mantega.
Favorecida por el ingreso de divisas y por la situación internacional, la moneda brasileña cerró 2010 con una valorización de 4,6%, tras ganar 32% en 2009.
Ante la posibilidad de una devaluación del real, la Argentina sufriría directamente las consecuencias ya que podría recibir un aluvión de importaciones brasileñas.
La valorización de la moneda brasileña afecta a la balanza comercial, que cerró 2010 con el menor superávit en ocho años (U$S 20.278 millones) y su máxima histórica de importaciones de más de U$S 181.000 millones.
Además, un dato preocupante en Brasil es que luego de muchos años exportó más productos básicos que manufacturados, estos últimos afectados por una moneda supervalorizada que les quita competitividad. (NA)