RECARGA DE TARJETAS.- Con el nuevo sistema, el usuario acercará la tarjeta magnética (inteligente) a una máquina lectora que registrará el costo del pasaje. La primera vez será obligatorio cargar un mínimo equivalente a cinco boletos. Luego la recarga podrá efectuarse en los quioscos habilitados (alrededor de 300 en toda la ciudad) por la cantidad que el usuario prefiera.
CONTROL DE INSPECTORES.- El pasajero sube y no se utilizará la impresora para emitir un ticket. La idea es no generar inconvenientes al chofer. Todo será electrónico. Cada vez que un inspector quiera controlar solicitará la tarjeta magnética al pasajero para verificar con un posnet la acreditación del costo del boleto. El usuario, a su vez, podrá adquirir una tarjeta nominal (con nombre y apellido) o común.
VÍA INFORMáTICA.- Al terminar el recorrido, el ómnibus entrará al garaje de la empresa y por medio a una antena se transmitirá la información a una computadora que, a su vez, la redistribuirá al concesionario y a la Municipalidad, que administrará esa información.
NAVEGACIÓN SATELITAL.- En la intendencia anticipan que con el mismo sistema, en el futuro se podrá incorporar la navegación satelital que permitirá saber exactamente dónde está el vehículo. Además, se podrán conocer los kilómetros reales recorridos por cada unidad.