Murió en Alta Gracia (Córdoba), el 14 de noviembre de 1946. Se había exiliado en nuestro país en 1939. Enfermo, pidió que sus restos no regresaran a España mientras estuviese el generalísimo Franco en el poder. Sin embargo, una vez ocurrido su deceso, el gobierno argentino lo hizo embalsamar y se lo envió de regreso a su patria. Noches en los jardines de España es una de las obras clave de Manuel de Falla. El músico andaluz, nacido en 1876, escribió en París tres nocturnos y se los dedicó al pianista Ricardo Viñes, quien le sugirió que le agregara la orquesta. Con raíces del cante jondo y un lenguaje impresionista, propio de su admirado Debussy, Falla dio a luz una obra de notable belleza, donde el piano se integra a la paleta orquestal, y no alcanza a tener un absoluto protagonismo.
La Rapsodia Española y el Concierto Fantástico de Isaac Albéniz (1869-1909) son páginas de gran inspiración del compositor catalán. La primera, orquestada por el rumano George Enescu, se apoya en danzas tradicionales como la petenera, la jota y la malagueña. El corazón romántico de Albéniz que huyó de su casa a los 12 años y estuvo en la Argentina, late con fuerza en este poco interpretado concierto -con reminiscencias de Chopin y Schumann- que merecería un mejor destino.Finalmente, Joaquín Turina (1882-1949) escribió en 1931 su Rapsodia Sinfónica para piano y orquesta, una obra fogosa, virtuosística, potente u soñadora, con influjos chopinianos e impresionistas.Jean-François Heisser, con el acompañamiento de la Orquesta de Cámara de Lausana, dirigida por Jesús López Cobos, muestra su alto vuelo pianístico, consustanciado con el alma española de estas joyas musicales que provocarán el deleite del oyente sensible. Excelente.