Que la industria del cine está en crisis no es un secreto. Tampoco es un dato nuevo. Pero sí parecen ser novedosas las variantes que Hollywood buscará en 2011 para mantenerse en pie. La ecuación es simple: formatos conocidos y exitosos, adaptaciones de series o libros que tuvieron buena acogida, y la vedette de 2010, el 3D, que no es tan costoso en la producción y dio buenos resultados en las salas.
La primera enseñanza llegó con la entrega de los Oscar de 2010. La gran favorita "Avatar", con 500 millones de dólares invertidos en tecnología y efectos especiales, perdió frente a la modesta historia de "Vivir al límite" (11 millones de dólares de costo). Aunque en la taquilla el filme fantástico de James Cameron fue imbatible, la relación entre inversión y ganancias fue mucho más favorable para la película de Kathryn Bigelow.
El futuro parece estar marcado por los presupuestos bajos, la apuesta a actores y directores no consagrados (costos menores) y a la tecnología 3D.
Es lo que se anunció, por ejemplo, para "Spiderman 4", que tendrá un costo que no alcanza a la mitad de las predecesoras, de sólo 125 millones de dólares. Se rodará en las calles de Manhattan durante dos semanas, y luego en estudios. Según el diario "Los Angeles Times", ejecutivos de Sony explicaron que abaratarán costos poniendo a Marc Webb en la dirección y a Andrew Garfield ("La red social") como protagonista. El rodaje empezó y el estreno se proyecta en 2012.
Así, en 2011 Hollywood seguirá decantándose por las secuelas, las sagas, el 3D y proyectos de animación como apuestas seguras para combatir la crisis. Tanto Warner Brothers como Disney volverán a explotar sus más preciados tesoros con nuevas versiones de "Harry Potter" y "Piratas del Caribe", respectivamente.
Directores consagrados como Martin Scorsese y Steven Spielberg seguirán los pasos de Cameron y se atreverán a probar con el 3D con "Hugo Cabret" y "Las aventuras de Tintín", respectivamente.
Los estudios volverán a apostar por secuelas de animación como "Cars 2" y "Kung Fu Panda 2".
Durante el primer trimestre del año no habrá grandes nombres para destacar. Se estrenarán las típicas comedias, thrillers y películas de terror norteamericanas que pasan sin pena ni gloria por las salas, con excepción del documental en tres dimensiones sobre la vida del cantante Justin Bieber "Never Say Never", que podría cautivar al público más joven.
En abril empezarán a aparecer títulos que prometen mejor rendimiento en la taquilla. Se estrenará "Scream 4", de Wes Craven, y aparecerán figuras relevantes como Jake Gyllenhaal y Vera Farmiga en "Source Code", o Robert Pattinson y Reese Witherspoon en "Agua para elefantes".
Para las vacaciones de invierno el estudio 20th Century Fox tiene previstos dos estrenos importantes: la quinta entrega de la película basada en el comic de Marvel "X-Men: primera clase" y una nueva versión de "El planeta de los simios". También se verá a actores importantes como Cameron Diaz con "Bad Teacher" y Ryan Reynolds con "Linterna Verde".
Hollywood está dejando claro que lo importante es recaudar dinero con el fenómeno del 3D, con entradas un 30 % más caras en promedio.
En el futuro cercano de la meca del cine no se avizoran producciones demasiado costosas. Señales de una crisis que lleva varios años y que desde 2008 tiene la compañía de la hecatombe en la que parece haber caído la economía norteamericana y mundial.
Hollywood se ajusta el cinturón
La industria cinematográfica se prepara para afrontar el año con formatos conocidos y adaptaciones de series y libros famosos. Todos los esfuerzos están dirigidos a abaratar costos y la apuesta es al 3D, que viene dando buenos resultados.