MOSCÚ.- Miles de pasajeros estaban varados ayer en los aeropuertos de Moscú después de que una lluvia helada y apagones interrumpieron el tráfico aéreo por tercer día consecutivo.

La caótica escena, mientras los pasajeros lidiaban con la falta de información, la escasez de comida y el equipaje perdido, llevó a los fiscales a iniciar una investigación por las masivas demoras en dos de las principales terminales aéreas de Moscú.

Solamente 150 vuelos despegaron durante la noche en Domodedovo, el mayor aeropuerto de Moscú, que usualmente maneja 700 vuelos por día, después de que una lluvia helada destruyó cables eléctricos dejando la ciudad a oscuras durante más de 10 horas el fin de semana.

Las pantallas que anuncian los vuelos advirtieron sobre las demoras y cancelaciones mientras los pasajeros dormían sobre las cintas transportadoras de equipajes y en el piso de la sala de despegues.

La normalización del transporte en Domodedovo podría tomar otros dos o tres días, dijo el titular de la agencia de aviación rusa Alexander Neradko por televisión, agregando que la prioridad eran los pasajeros que están varados desde el domingo.

La falta de líquido descongelante en el segundo aeropuerto de la capital rusa, Sheremetyevo, también dejó en tierra a la mitad de sus vuelos.

Otros aeropuertos de Moscú también restringieron el tráfico tras la lluvia helada que cubrió la ciudad con una gruesa capa de hielo. Los funcionarios de salud advirtieron sobre el riesgo de salir a las resbaladizas calles.

La Asociación Rusa de Turismo dijo que unos 20.000 pasajeros habían sufrido la demora de sus vuelos, aunque las autoridades aeroportuarias afirman que el número es mucho menor. Pasajeros exasperados dijeron que los restaurantes aumentaron los precios de la comida y la bebida: vendían una botella de agua a unos 500 rublos (U$S 16).

Domodedovo, el mayor de los tres aeropuertos de Moscú, fue usado por 19 millones de pasajeros el año pasado, mientras que por Sheremetyevo pasaron 15 millones. (Reuters)