LOS ANGELES.- "Es una amante que te vuelve loco, es tímida, ingeniosa, no se deja engañar, es una actriz brillante, bella hasta extremos que superan los sueños de la pornografía, puede ser arrogante y obstinada, es clemente y cariñosa... tolera mis imposibilidades y borracheras, es un dolor de estómago cuando estoy lejos de ella, ¡y me quiere! Y yo la querré hasta que me muera". Así se expresaba Richard Burton a finales de 1968 en las páginas de su diario sobre quien fue su gran amor, Elizabeth Taylor. Con ella contrajo matrimonio en dos ocasiones, y se divorció en otras tantas. Pero sin lugar a dudas nunca dejó de amarla.
La historia de esta gran pasión ha sido recogida en el libro "El amor y la furia" (Lumen), traducción al castellano de "Furious Love", escrito por Sam Kashner, colaborador de la revista "Vanity Fair", y Nancy Schoenberger, poeta y biógrafa, y para el que han contado con la colaboración de la propia Elizabeth Taylor. Su viuda ha permitido el acceso a los diarios de Burton, y la actriz a parte de la correspondencia que mantuvieron.
Un fuego
Se conocieron a principios de los años 50. Entonces la actriz tenía poco más de 20 años y ya iba por su segundo matrimonio. Una década después coincidieron en el costosísimo rodaje de "Cleopatra" y ya no se separaron. Nacía así el mayor escándalo mediático de la historia del cine (se los conocía con el sobrenombre de Dick y Liz), pero también una de sus más glamorosas historias de amor. "Los dioses me van a castigar eternamente por haber recibido el fuego e intentar apagarlo. El fuego, por supuesto, eres tú", escribía Burton. (Especial)
La historia de esta gran pasión ha sido recogida en el libro "El amor y la furia" (Lumen), traducción al castellano de "Furious Love", escrito por Sam Kashner, colaborador de la revista "Vanity Fair", y Nancy Schoenberger, poeta y biógrafa, y para el que han contado con la colaboración de la propia Elizabeth Taylor. Su viuda ha permitido el acceso a los diarios de Burton, y la actriz a parte de la correspondencia que mantuvieron.
Un fuego
Se conocieron a principios de los años 50. Entonces la actriz tenía poco más de 20 años y ya iba por su segundo matrimonio. Una década después coincidieron en el costosísimo rodaje de "Cleopatra" y ya no se separaron. Nacía así el mayor escándalo mediático de la historia del cine (se los conocía con el sobrenombre de Dick y Liz), pero también una de sus más glamorosas historias de amor. "Los dioses me van a castigar eternamente por haber recibido el fuego e intentar apagarlo. El fuego, por supuesto, eres tú", escribía Burton. (Especial)