En la jerga los policías advierten que deciden interceptar a sospechosos por "les gustó". Significa que algo les llamó la atención y por eso les ordenaron detenerse. Esto fue lo que les pasó el jueves a la noche al oficial Diego Ledesma y al cabo Damián Muro, mientras realizaban un recorrido de rutina, por camino de Sirga. Y esta vez el "olfato policial" les sirvió. El procedimiento terminó con casi cinco kilos de cocaína secuestrada, además de un arma, aunque lamentablemente los dos sospechosos escaparon.
Los policías, que se trasladaban en una moto particular ya que en ese momento la seccional 8ª no disponía de móvil policial, se toparon con dos hombres que se movilizaban en una moto negra y sin chapa patente, que al verlos los miraron espantados. Por eso decidieron, ante el visible nerviosismo de los motociclistas, seguirlos. Hacia el oeste, por camino de Sirga, los uniformados persiguieron a los sospechosos y lograron interceptarlos a metros del canal que bordea el camino.
Luego de un forcejeo, los hombres lograron escapar hacia el oeste con destino hacia el barrio Marti Coll. Pero en su desesperación por huir a toda velocidad, dejaron caer una bolsa. Ledesma y Muro, que habían decidido perseguirlos, al ver que iba a ser imposible atraparlos debido a que los hombres se movilizaban en una moto de alta cilindrada, decidieron volver. Ya era noche cerrada y hacia el lugar al que los hombres huyeron en la moto hay varios sitios baldíos, lo que les permitía ocultarse y además podrían haber contado con la complicidad de algunos vecinos.
Al abrir la bolsa negra del tipo de residuos para consorcios, los policías se llevaron una enorme sorpresa. En su interior, encontraron 446 tizas de cocaína, distribuidas en distintas bolsas, y un revolver calibre 22 largo con tres cartuchos en el tambor.
A simple vista se advertía que había decenas de cilindros, que estaban prolijamente a su vez en nueve bolsas plásticas transparentes.
En ese momento, ya se encontraban en el lugar, el comisario principal, Luis Argentino Brito y el oficial Carlos González quienes habían sido alertados de la situación y que habían concurrido para prestar apoyo. Ellos, luego de consultar con el jefe de la Regional Capital Heberto Cortez, decidieron avisar a Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop). El personal especializado llegó y, luego de realizar las pruebas de campo, determinó que efectivamente se trataba de casi cinco kilos de cocaína, aproximadamente, lo que equivaldría a unos $ 50.000.
Muy importante
Según el comisario Brito, el operativo fue un éxito a pesar de no haber podido atrapar a los sospechosos. "La verdad es que estoy conforme con lo realizado. No se pudo apresar a los hombres, pero se secuestró una gran cantidad de droga. Hace tiempo que no se realizaba un operativo de esta envergadura en la provincia", dijo.
Luego, el comisario se comunicó con el juez Federal Daniel Bejas, para informarle lo sucedido, quien ordenó el secuestro de lo encontrado y que sea trasladado al juzgado para que los peritos lo sometieran a los análisis de rigor.
Anoche los investigadores comandados por el comisario Fabián Salvatore, de la Digedrop, trataban de establecer de dónde había salido la droga. Por la cantidad secuestrada los policías están seguros de que los dos hombres acababan de retirarla de un "mayorista" y que estaba destinada luego a pequeños negocios de la zona, para ser vendida en dosis menores. Seguramente los dos hombres que lograron escapar formaban parte de banda que podría tener sede en la zona de Villa Cabildo, atrás del barrio San Martín, donde hace pocos meses ya se habían concretado allanamientos para buscar a traficantes. De lo que no tienen dudas era que la droga estaba destinada a la venta durante el fin de semana, aprovechando la gran cantidad de fiestas en toda la zona oeste.