BUENOS AIRES.- La actriz y bailarina Florencia de la V recibió ayer de manos del ministro del Interior, Florencio Randazzo, el Documento Nacional de Identidad (DNI) que respeta su elección sexual y el nombre que eligió: Florencia Trinidad.
El acto, sencillo y sin cámaras, se produjo en el despacho del ministro en la planta baja de la Casa Rosada y significó para Florencia un sueño personal que se resignificó por constituir un derecho ganado para los travestis, una minoría sexual, según afirmó. "Jamás soñé que un hecho tan importante para mi vida se convirtiera en un hecho fundamental para el país", expresó la vedette, emocionada tras la ceremonia.
"No puedo creer que llegó el día porque el viernes vimos la partida de nacimiento y fue muy fuerte, pero faltaba esto, faltaba ver lo que uno eligió, el nombre que uno eligió", dijo. Con su nuevo DNI en la mano, la popular Flor de la V -ahora Flor Trinidad- recalcó: "Este es un sueño, el sueño de ser aceptado legalmente como quien elegí ser y que a partir de ahora miles que fueron humillados van a ser reconocidos. Hoy puedo levantar mi documento con los brazos que nunca bajé: hoy puedo ser Florencia Trinidad", concluyó.

La primera
El caso de Flor de la V es el segundo de estas características que se produce en el país. Tania Luna fue la primera travesti en Latinoamérica que consiguió el cambio de identidad sexual sin necesidad de someterse a la operación de cambio de sexo. El 2 de diciembre recibió su DNI durante una ceremonia en el Congreso de la Nación.
Luna consiguió ver plasmado en su documento de identidad el nombre con el que ella se rebautizó a los 16 años, pese a haber nacido varón. "Si yo hubiese sido mujer, mi papá me hubiera llamado Tania así que le di el gusto. Hoy abrí un camino, pero tiene que sancionarse una ley. La mía es una situación de privilegio", dijo Luna en aquella oportunidad, y destacó que no todas las minorías tienen acceso a un abogado para llevar adelante estas presentaciones. La autorización del cambio de identidad sexual le había sido otorgada a Luna en 2008 por un fallo del juez marplatense Pedro Hooft.

Jurisprudencia
Hasta 2008, la jurisprudencia argentina sólo admitía que los transexuales se realizaran cirugías para adecuar su sexo externo a su sexo real o que, ya sometidos a intervenciones quirúrgicas, adecuaran sus documentos a su identidad real. Eso cambió a partir del fallo del juez Hooft, quien argumentó que esto implicaba una visión reduccionista. Estos casos se asemejan a los de dos transexuales tucumanas. Claudinna Leguizamón y Emilia Rodríguez (su historia fue presentada en julio por LA GACETA) no quieren cambiarse de sexo mediante una cirugía, pero sí buscan el cambio de identidad sexual en su DNI. (Télam-Especial)