Un llamado telefónico alertó a los policías que un colectivo de la línea 9 había sido asaltado. Inmediatamente, tres dependencias de la Policía salieron a la búsqueda de los ladrones, y consiguieron apresarlos. El asalto se produjo en el barrio 2 de Septiembre, al suroeste de la capital. Cuatro jóvenes (tres varones y una mujer) habían ascendido a la unidad, conducida por Juan Campos, en Poviña y el camino de sirga.

Cuando llegaron a la manzana 1 del barrio, uno de los supuestos pasajeros sacó un cuchillo de entre sus ropas, y amenazó al chofer. Campos intentó resistirse al asalto, pero otro de los sujetos sacó un revolver y le apuntó. Ante esto, el chofer desistió de su resistencia, y los delincuentes escaparon con la recaudación, un bolso con elementos personales de Campos, un teléfono celular, y el bolso de uno de los pasajeros, a quien además le pegaron en la cabeza con la culata del arma.

Personal de la seccional 8a, a cargo del comisario Luis Argentino Brito, salió en búsqueda de los asaltantes. En el camino de sirga encontraron a dos de los ladrones y, aunque uno de ellos intentó disparar contra los policías, el cabo Luis Gómez y el oficial Mauricio Giardino, consiguieron aprehenderlos. Minutos más tarde, el Comando Radioeléctrico se sumó a la búsqueda de los otros dos ladrones. Fue así que en un aserradero de la zona, el personal a cargo del comisario David Bustamante consiguió apresar a la mujer. Luego, motoristas de la patrulla motorizada arrestaron al cuarto sospechoso. En un matorral, los ladrones habían dejado las cosas robadas en el colectivo. Además, se encontró la cartera de una mujer, que había denunciado un arrebato minutos antes.