La aplicación del nuevo sistema de pago del boleto urbano con tarjetas magnéticas (inteligentes) incluye la distribución de tres tipos diferentes de tarjetas. En el pliego de bases y condiciones de la licitación pública que abrió la Municipalidad de la capital se establece que la empresa proveedora del plástico deberá confeccionar los modelos a elección del usuario: de "uso común", "nominadas" y de "uso eventual".

Las tarjetas de "uso común" serán recargables, no tendrán ningún costo para el usuario. Además recargan dinero, no unidades de viajes, y sólo se exigirá para su obtención por primera vez una carga mínima de $ 5.

Las tarjetas "nominadas", en tanto, serán similares a las de "uso común", pero registran ciertos datos del adquirente (nombre, apellido y Documento Nacional de Identidad, entre otros).

En este caso, se permitirá que el usuario, al quedarse sin crédito, pueda subir a un ómnibus y, luego, al recargar la tarjeta automáticamente se descontará el viaje antes realizado.

Estos datos quedarán registrados en la tarjeta y podrán ser inspeccionados con terminales portátiles que se proveerán tanto a las empresas de transporte como a la Municipalidad.

Las tarjetas de "uso eventual" podrán ser utilizadas por el pasajeros que requiere el transporte público sólo en forma circunstancial. En este punto, el pliego de la licitación advierte que el oferente deberá proponer una solución para este tipo de situaciones. Cada tarjeta tendrá fijado un chip con un número de serie único para el usuario.

La comercialización

El expendio y el cobro de pasajes estará compuesto por tres sistemas integrados: captura de la información, procesamiento de datos y comercialización. Cada sistema requiere de equipamiento y software para su funcionamiento e implementación, que deberá ser provisto por la empresa. En cada uso de la tarjeta, un programa informático registrará fecha, hora, número de coche, tipo de viaje, importe del boleto, saldo restante e identificación de la tarjeta utilizada, entre otros datos.

De este modo, la Municipalidad obtendrá información precisa sobre la cantidad de boletos vendidos por día, lo que redundará en una mejor recaudación tributaria.