LONDRES.- Mientras su madre, Christine Assange, está preocupada porque su hijo enfrenta "fuerzas masivas", el fundador del portal Wikileaks, Julian Assange, recibirá un ordenador y tendrá acceso restringido a internet en prisión, donde fue aislado y separado del resto de los presos "por su propia seguridad", según informó el diario británico "The Guardian".

Assange, detenido en Londres por acusaciones de acoso sexual elevados en su contra en Suecia, se había quejado de que no disponía de medios para escribir y que carecía de conexión con Internet. Es que los presos no tienen habitualmente permiso para tener un ordenadores sus celdas. Assange será incluido ahora en un programa especial que otorga a los detenidos una computadora.

Su madre, Christine Assange, que vive en Queensland, desestimó los cargos de agresión sexual de que se acusa a su hijo, que podrían valerle la extradición a Suecia. "Julian no podría violar", dijo.

En tanto, tras la detención de un joven "hacker" en Holanda se registró un ataque cibernético contra la página web de la Fiscalía de La Haya, que fue temporariamente paralizada por espacio de varias horas, así como contra portales de la policía holandesa.

El "hacker", de 16 años, había sido arrestado en la noche del jueves y admitió ser responsable de haber atacado los sitios web de las tarjetas de crédito Mastercard y Visa y de la empresa de pagos electrónicos Paypal, según la Fiscalía.

Los ataques son atribuidos a simpatizantes del portal Wikileaks que buscan tomar represalias por la detención de Assange, el fundador del sitio web que reveló gran cantidad de documentos confidenciales de la diplomacia estadounidense. Investigadores de una unidad especial holandesa de lucha contra delitos cibernéticos está a cargo de las pesquisas que, según la Fiscalía de La Haya, podrían llevar a nuevas detenciones, también en otros países.

El joven en Holanda formaba parte aparentemente de una red que ataca sitios en Internet bajo el apelativo común de "Operation: Payback", revelaron los investigadores judiciales. Los ataques cibernéticos se centraron en empresas que suspendieron sus relaciones comerciales con Wikileaks ante la presión del gobierno estadounidense.

Los portales de Mastercard y Visa se paralizaron el miércoles, después de que ambas empresas anunciaran que no gestionarán más pagos de donaciones a la organización dirigida por Assange.

Assange negó tener conocimiento previo alguno de los ciberataques y lamentó que se buscase vincular a Wikileaks con "hackers", según informó su abogada Jennifer Robinson. (DPA)