MADRID, España.- La ceremonia del Nobel de la Paz en Oslo arrancó sin la asistencia del galardonado, el disidente chino Liu Xiaobo. Su familia tampoco pudo asistir al evento y, en su lugar, los organizadores dejaron una silla vacía para representar al pacifista, quien purga una pena de 11 años de cárcel por "subversión al poder del Estado" después de haber participado en la redacción de la "Carta 08", un texto que reclama una democratización en China.
El presidente del Comité Noruego, Thorbjørn Jagland, recordó que la última vez que se le prohibió tanto al premiado como a su familia asistir a la ceremonia fue en 1935; en aquella ocasión, ni el pacifista galardonado, Carl von Ossietzky, ni sus parientes pudieron acudir al evento, bajo órdenes expresas de Adolf Hitler, informó el diario “El Mundo”.
"Quienes están encarcelados en China no son disidentes; representan los valores mundiales. El mismo Liu nos dice que las reformas tienen que ser pacíficas y controladas, que una enorme transformación hacia el pluralismo en la sociedad ya tuvo lugar y que el poder del régimen -pese a lo fuerte que parece- no puede impedir que cada individuo intente vivir su vida con dignidad", agregó. (Especial)