La mujer iraní Sakineh Mohammadi Ashtiani, de 43 años, que fue condenada a morir lapidada por cometer adulterio, ha sido puesta en libertad y se encuentra en su casa de Osku, según informó a EFE Farshad Hoseini, del Comité Antilapidación en Holanda. "Es una gran victoria de la humanidad", añadió emocionado.