Su misión es transportar pasajeros y por eso casi no tienen la opción de decir que no. Así, son casi las víctimas preferidas de los delincuentes. Choferes de taxis y de colectivos afirman que su situación es alarmante ya que, por día, sufren hasta cuatro asaltos. "Ninguno sale de su casa seguro de que no le va a pasar nada durante el trabajo", se quejó Marcos Domínguez, un taxista. José Luis López, colectivero, dijo que los ladrones son cada vez más rápidos. "Te encañonan y en un segundo te sacan el celular, la plata y los cospeles. Es una situación muy fea. En nuestra labor convivimos con el peligro", dijo. Hay zonas en las que prefieren no ingresar, como El Colmenar, o cercanías de "El Sifón" o "La Bombilla". Además aseguran que, con la llegada de fin de año, los ataques recrudecen.