SANTIAGO DE CHILE, Chile.- Al menos 83 presos murieron esta mañana en la cárcel de San Miguel, a raíz de un incendio de grandes proporciones que afectó al tercer piso de la torre cinco del recinto y que dejó 14 heridos.
La tragedia abrió una polémica sobre la situación del sistema penitenciario y la intervención del presidente Sebastián Piñera, que prometió investigar las responsabilidades sobre el siniestro. "La situación penitenciaria en nuestro país no resiste más", aseveró el mandatario chileno.
Las primeras informaciones detallaron que el incendio comenzó luego de una pelea entre los reos de dos sectores de la torre 5, que comenzaron a quemar colchones, según el fiscal regional de la zona sur, Alejandro Peña.
Las llamas se propagaron en sólo tres minutos por el piso 4, lo que impidió que los reos que se encontraban en el lugar escaparan del recinto, según informó el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, luego de hablar con el fiscal.
Según la defensora penal pública, Paula Vial, Chile es el país de América Latina con mayor cantidad de población privada de libertad. Está ubicado inmediatamente después de Estados Unidos, que tiene una de las tasas más altas del mundo.
La cárcel de San Miguel tenía una capacidad de 1.100 reclusos, es decir 800 menos de los que albergaba. Tras la reforma procesal penal, el número de presos en Chile pasó desde 30.000 a comienzos de los años 90 a más de 55.000 en la actualidad.
Mientras tanto, el fiscal Peña informó que el trabajo será en primera instancia establecer las identidades de los fallecidos para de inmediato "investigar con igual celo la posibilidad de que se haya constituido delito en ocasión de la desgracia".
El jefe de operaciones de la cárcel, Jaime Concha, confirmó el número de muertos. "Se actuó oportunamente y con prontitud, pero tenemos una población de 1.900 internos. La información que les entregamos es para que las familias sepan la situación", señaló al portal de noticias Latercera.com.
Al lugar, ubicado en el centro-sur del conurbano del Gran Santiago de Chile, llegaron decenas de bomberos voluntarios -uno de los cuales resultó herido en una pierna- y numerosos familiares de los reclusos que, angustiados, pedían datos sobre sus parientes.
Los presos que lograron escapar de las llamas fueron agrupados en la cancha deportiva del lugar mientras fuerzas especiales de la Policía llegaban para impedir fugas y controlar la situación. Numerosas ambulancias ingresaron al recinto para el traslado de eventuales heridos a hospitales cercanos. (Especial-Télam-AFP)