"Todo cambió mucho. Lo alternativo es popular y lo que es de culto puede ser comercial; la línea de la demagogia es muy delgada", dice con su voz grave Kevin Johansen del otro lado de la línea telefónica. El cantautor presentará esta noche a las 21 en el teatro San Martín (avenida Sarmiento 601) el disco que grabó en vivo con su banda The Nada, en el que participa el dibujante Liniers aportando dibujos en vivo para acompañar las canciones. Irónico y protestón, Kevin se pone serio para responderle a LA GACETA.

"Hace poco 'El Negro' Rada me dio las gracias por no ser un 'cansautor', y creo que es la ironía la que me ayuda a no serlo. La viñeta y el dibujo aportan a esa idea de que la gente no es unidimensional, como tampoco tiene por qué serlo un artista. Eso de que cantás sólo boleros o canciones ¡pum! para arriba, o te encargás de preocupaciones sociales... somos todos variopintos. Yo mezclo rock, balada, tango y cumbia porque es la música la que me mueve y me sugiere cosas. Soy un cantor de protesta que ahora está contra la demagogia, la solemnidad y otras cosas", asegura.

Johansen es uno de esos artistas que desde un disco editado por una multinacional critica, por ejemplo, al feroz sistema capitalista. Pero no ve en ello contradicciones, sino todo lo contrario.

"Es como lo plantea RenéPérez (de Calle 13), que hay que estar adentro para poder cambiar las cosas, desde el poder que podés adquirir con lo creativo. La demagogia contra la que lucho es la que lleva a un cantante a gritar ante 40.000 personas en un festival 'marihuana libre', que es como predicar ante los convertidos. Lo difícil es ayudar a reflexionar y no caer en la chatura mental", asegura.

También se sumó a otros artistas que elogian al gobierno nacional. "Soy bastante crítico respecto a todo, puedo compartir cosas con este gobierno y criticar otras, y no por eso estoy en contra. Es un momento interesante y a veces estamos en los extremos. Yo prefiero un lugar más de meditación, reflexión. Concuerdo con muchas cosas, no con todas, pero frente a lo que hay en la oposición, que es lamentable, quiero estar acá", explica.

Escuchar y decir

Lo mismo le pasa con la música. "El desafío es no caer en facilismos y decir lo que se supone que quieren escuchar los demás. Lo digo en 'Oops', el bolero que le dedico a Les Luthier: '¿Quieres que te diga lo que quieres escuchar o vas a escuchar lo que te quiero decir?'. Yo quiero decir lo que quiero", afirma.

Lo mejor de este momento, añade, es que hay libertad. "Con Liniers tocamos cuando se trataba en el Congreso la Ley de Matrimonio Igualitario. Por suerte esta generación no va presa por cantar, porque hay que recordar que muchos tuvieron que exiliarse y otros están muertos por hacer canciones...", remarcó.