El Poder Ejecutivo monopolizará el manejo de los fondos públicos comunales en 2011, a partir de la decisión oficial de prorrogar la suspensión del reparto automático del Fondo de Desarrollo del Interior (FDI) entre las 93 comunas rurales.

Precisamente, la comisión de Asuntos Municipales y Comunales, que preside el alperovichista José "Gallito" Gutiérrez, tiene previsto dar dictamen favorable hoy a la iniciativa. El proyecto, que será debatido la próxima semana en sesión, suspende la aplicación de los porcentajes establecidos en la ley de creación del FDI (Nº 6.650) para cada comuna rural. Asimismo, determina que el monto de esa partida será distribuido mensualmente por la Secretaría de Hacienda entre las administraciones del interior "conforme a las necesidades que surjan de comparar las planillas salariales líquidas más pensiones alimenticias y la coparticipación que le corresponde a cada una de ellas".

El Fondo de Desarrollo del Interior fue creado en 1995 con carácter permanente, como un régimen especial de asistencia financiera adicional a municipalidades y comunas. La partida original se constituye con el 7,90% de los recursos que, por todo concepto, percibe la Provincia por coparticipación de impuestos nacionales, y los provenientes de impuestos provinciales sin afectación específica. Esa norma, además, prevé que de la cifra global se debe deducir un 5%, con el que se constituye el Fondo para Desequilibrios Financieros y Mejoramiento Institucional, que administra el Ministerio del Interior. Esa partida, según el Presupuesto sancionado la semana pasada por la Legislatura, será de $ 46,3 millones en 2011.

La retención del FDI comunal por parte del Poder Ejecutivo rige desde principios de 2001. La Ley Nº 7.114 determinó que el 80% de esos recursos irían destinados a Rentas Generales de la Provincia, mientras que el 20% restante serían asignados y distribuidos por el Ministerio del Interior. Luego se sancionó la Ley Nº 7.115, que fijó el mecanismo de reembolso mensual a cada delegación rural para el pago de salarios.

La vigencia de esos textos es prorrogada anualmente desde el inicio de la gestión alperovichista, en 2003. Y, según anticipó el legislador Gutiérrez, este año no será la excepción. La medida, confirmó, será extendida hasta el 31 de diciembre de 2011. "La distribución de los porcentajes del FDI no era equitativa. Con esta modalidad, el Gobierno paga los sueldos y redistribuye los fondos entre las 93 comunas. De esa manera, es más justo el reparto de los fondos", explicó el titular de la comisión de Asuntos Municipales y Comunales.

El ex comisionado rural de Gamendia, localidad emplazada al este provincial, fue muy crítico respecto del manejo de los fondos públicos en las comunas. "Esto impide que los delegados hagan nombramientos con los excedentes de dinero, que no sean libres pensadores para hacer designaciones con lo que sobra. Ahora, ese dinero va a obras públicas y las comunas se están equipando. Ya no hay desfasajes. Porque hay que reconocerlo, antes los delegados éramos despelotados (sic) para trabajar; gastábamos en obras y no hacíamos las rendiciones en tiempo y en forma. Eramos noticia por no presentar los balances bimestrales. Ahora hay un control estricto", justificó Gutiérrez.