Dos mujeres, una de 60 y otra de 57 años, sufrieron el susto de sus vidas el jueves cuando, por error, la Policía las arrestó al confundirlas con mecheras. Ambas habían salido de misa y una de las visualizadoras que trabajan en el Centro de Control que monitorea las cámaras de seguridad creyó que estaban robando, cuando en realidad se apoyaban entre ellas, ya que tienen problemas motrices. "Nos tuvieron tres horas en la comisaría y después nos fueron a pedir perdón. Es increíble", se quejó una de ellas.