Llegaron pidiendo urgente llamado a paritarias salariales y se retiraron con el sabor amargo de no haber recibido respuesta oficial alguna. Difícilmente la haya: el Gobierno se mantiene firme en su postura de no abrir la discusión sobre los sueldos hasta marzo, y de evitar por todos los medios una catarata de reclamos de aumentos de los gremios estatales.
Los referentes del Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud (Sitas) no recibieron una negativa tajante, pero las evasivas y el contexto de la reunión que mantuvieron con los ministros Pablo Yedlin (Salud) y Jorge Jiménez (Economía), fueron elocuentes. De todos modos, esperarán conocer la posición formal sobre su pedido en diciembre, cuando se cumpla un año del acta acuerdo que permitió destrabar el conflicto en 2009.
"Necesitamos paritarias ahora, se deben adelantar. Nuestro espíritu no es que nos den sumas fijas extra, porque para los trabajadores todos los días es Navidad, no sólo el 25 de diciembre. Se nos debe asegurar un salario digno todo el año, no los últimos 15 días y menos cuando la inflación se comió las pocas y escasas subas que se obtuvieron. Como trabajamos una hora más que el resto de los estatales, merecemos un incremento mayor", aseveró Adriana Bueno.
El médico del Hospital de Niños Julián Nassif dijo que el argumento central del Gobierno para negar un aumento es que afectaría el presupuesto 2010. "Le planteamos que empecemos a hablar ahora, pero para que rija desde enero, con lo que incidiría sobre el ejercicio venidero. Es una decisión estrictamente política. Veremos qué pasa y lo evaluaremos en reunión de Sitas para definir nuestras acciones futuras", puntualizó.
Jorge Ramacciotti confirmó que se están realizando asambleas en distintos centros de salud, con metodologías propias, y que se mantiene el trabajo en comisión. "La lucha sigue porque seguimos peleando por la dignidad de los trabajadores, y así lo haremos el año que viene, donde nos concentraremos en la cuestión salarial", dijo. Insistió en que el concurso debe ser la única forma de ingresar al Siprosa y admitió malestar en el hospital Padilla a raíz de la designación de cinco camilleros sin antigüedad ni méritos.
Reclamos concedidos
Bueno se quejó también de la demora en el pase a planta permanente de la mitad de los trabajadores precarizados, que cobran como monotributistas (en especial planes Nacer y PAMI y en diversos hospitales): "se debe acelerar el trámite porque en el sector de Recursos Humanos no se completan los expedientes; hasta ahora, lo tomamos como ineficiencia, pero en algunos casos nos da la sensación de que hay intencionalidad".
Esta situación afecta a entre 550 y 600 personas, a los que se agregan otros 420 trabajadores del plan Médicos Comunitarios, que cobran el mismo sueldo que hace dos años, sin ningún aumento, pese a que trabajan más horas. Como el programa es nacional, se gestionará ante el ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, una mejora que los equipare con sus colegas de otras áreas de la atención sanitaria. Además, se confeccionará la lista de beneficiarios del plan Jefas y Jefes de Hogar Desocupados afectados al Siprosa, para que sean designados desde enero.
En el encuentro se abordó también la dificultad para conseguir profesionales reemplazantes durante las vacaciones, por las demoras en pagar los haberes y el bajo monto remunerativo. Como alternativa, los ministros propusieron la implementación de un sistema especial de liquidación, que les garantice rapidez en los trámites. Por aparte, se comprometieron a reconocer el valor del salario familiar al mismo nivel que el de las asignaciones familiares, y a corregir descuentos indebidos en el aporte especial a quienes no llegan al piso de $ 1.880. En ambos casos, se liquidarán las diferencias en forma retroactiva a setiembre. "Siempre los errores son en contra del trabajador", protestó Bueno.