BERLÍN.- Las versiones difundidas ayer respecto de que la red terrorista Al Qaeda tiene planes firmes de realizar un ataque contra la sede del parlamento alemán, ubicada en el corazón de Berlín, hicieron que en Alemania aumenten las voces que exigen reforzar y mejorar las fuerzas de seguridad. Según el semanario "Der Spiegel", el origen de la información es un extremista arrepentido, cuya confesión motivó las advertencias que formuló el miércoles el ministro del Interior alemán, Thomas de Maizière, sobre el creciente peligro de ataques terroristas en Alemania.
El informante, que se comunicó telefónicamente desde afuera de Alemania con la Oficina Federal de Investigaciones Criminales (BKA), es un combatiente de la Yihad (Guerra Santa islámica) que quiere abrirse del movimiento.
El ministro De Maizière también basó sus advertencias en la información de la Oficina Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI), que le comunicó hace ya dos semanas que un grupo islamista llamado Saif (espada) hizo un pacto con Al Qaeda y envió dos de sus hombres a Alemania para que efectúen el ataque.
El FBI proporcionó datos sobre la ruta de llegada, vía Emiratos Árabes Unidos, el día (22 de este mes) y el modo como los extremistas consiguieron los documentos falsos que les permitieron entrar en Alemania.
El FBI mencionó incluso contactos y apoyos de los terroristas: un hombre llamado Mushtaq Altaf Bin-Khadri y al traficante de armas Dawood Ibrahim, de 54 años, a quien se atribuye participación en los sangrientos ataques de noviembre de 2008 en Bombay, modelo de atentado que tienen en mente las autoridades alemanas. Pese a la profusión de fuentes y datos, tanto la Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), como el Servicio Secreto Alemán (BND) y la Oficina Federal de Protección de la Constitución de Alemania manifestaron su escepticismo sobre su autenticidad. Como sea, las versiones, a las que el jueves antecedió el descubrimiento en Namibia de un simulacro de bomba a punto de ser embarcado con destino a Munich, desataron una ola de miedo en Alemania, y el reclamo por parte de los encargados de la seguridad de mayores recursos. El jefe de la policía alemana, Matthias Seeger, volvió a decir que el peligro de un ataque terrorista en suelo germano es mayor que nunca antes, incluso mayor que el del Mundial de 2006, y repitió su pedido de más armas y mejores defensas para la fuerza. "No se necesitan leyes nuevas. Es mucho más importante que nuestras fuerzas de seguridad estén mejor equipadas", señaló el parlamentario Stefan Müller, de la Unión Social Cristiana (CSU), partido aliado de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Angela Merkel. Según una encuesta de la emisora de televisión, el 76% de los alemanes cree que deben aumentarse los recursos para seguridad, y sólo el 19% opina lo contrario. (DPA)