La exigencia del Estado nacional de que cada azucarero (industrial o cañero) aporte un 6% de su producción para establecer un precio sostén de la marca "Dominó", que se comercializa sólo en supermercados de Buenos Aires, genera irritación entre los agricultores. Para colmo, algunos ingenios se allanan a la disposición y otros no, lo que provoca desigualdades entre los cañeros que aportan para el azúcar barato, para la exportación y para los biocombustibles, y los que venden su producción al mercado que más rentabilidad produce. El presidente de la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT), Sergio Fara, instó a ser prudentes en la búsqueda de un precio del azúcar que sea rentable para todos. "Los que más ganan son los intermediarios, los grandes acopiadores. Dicen que los cañeros no vendemos y no es así. El azúcar está concentrado en intermediarios, megacañeros e industriales. Se creó una asimetría entre los que cumplimos con un acuerdo y llevamos adelante un ordenamiento de la actividad, contra aquellos cañeros e industriales que no cumplen, no exportan y venden todo el azúcar blanco en la plaza", sentenció.
"El Gobierno sabe quienes son los que incumplen y no toma ninguna acción, pero sí nos ajusta con impuestos a los que menos tenemos. Seguimos subsidiando a Buenos Aires", recalcó.
Por su parte, el titular del Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán (Cactu), Otto Gramajo, reconoció que el año fue bueno para la actividad azucarera en lo económico, más allá de que por diversos factores, especialmente climáticos, la producción de azúcar de este año fue muy inferior a lo que se esperaba. "Es probable que el año próximo sea mucho mejor en el plano productivo, de manera que sería interesante ir definiendo ahora pautas de exportación para la temporada que viene, ya que los precios actuales son muy favorables", añadió.
Entre tanto, el presidente de la Unión Cañeros del Sur (UCS), Guillermo Mors, expresó que no se atendió el reclamo de esta entidad de que se negocie el precio del azúcar para fraccionado y que se defina un plan de alcohol anhidro en base a jugo directo de caña, y no a través de las melazas, como realizó la mayoría de los ingenios que aportaron al plan de biocombustibles. "Al elaborar alcohol directo de caña no se está quitando azúcar para el mercado interno. Además, no estamos en desacuerdo con que se aporte para el fraccionado, pero nos gustaría saber adónde va ese azúcar, y quien la concentra", apuntó.
El presidente de Cañeros Unidos del Este (CUE), Mario Tizeira, dejó en claro que esta entidad "siempre estuvo en desacuerdo con las estimaciones de que se iba a obtener una gran producción de azúcar y desde un principio consideró la retención del 30% (para exportaciones, alcohol y fraccionado barato) como un avasallamiento".
"Al productor cañero le es retenido este porcentaje abusivo y sin fundamento con el solo propósito de la industria de apropiarse de parte de su producción para manejarla arbitrariamente a su antojo y liquidando a precios de exportación lindantes a los $ 82,50 la bolsa de 50 kilos, cuando en el mercado interno el precio oscila cercano a los $ 150", resaltó Tizeira.