BUENOS AIRES.- El ministro de Economía, Amado Boudou, le pidió a la oposición que actúe "con racionalidad" y apruebe el proyecto de Presupuesto enviado por el Gobierno, pero a su vez advirtió que el Poder Ejecutivo "tiene los mecanismos legales y constitucionales" para garantizar la aplicación del programa presentado para 2011. Boudou habló con la prensa y sostuvo que "el Presupuesto es el plan de gobierno" que el Gobierno tiene para encarar el año siguiente. Aunque no lo mencionó, dejó abierta la posibilidad de que la presidenta, Cristina Fernández, "vete la ley" en caso de que sea sancionada con diferencias sustanciales a la iniciativa "K". Otra posibilidad es prorrogar la vigencia del Presupuesto 2010, aunque la Ley de Administración Financiera estipula que "sólo podrá recurrirse a esta modalidad con un recorte del 10% de las erogaciones, con excepción de las destinadas al pago de salarios".

El titular del Palacio de Hacienda criticó los proyectos presentados por el denominado "Grupo A" (UCR, PRO, GEN, Coalición Cívica y PJ disidente), al que calificó "como nostálgico de los ?80", y de Proyecto Sur que, según el jefe de la cartera económica, "propone volver al déficit fiscal".

Junto a Boudou estuvieron los presidentes de los bloques oficialistas de Senadores, Miguel Pichetto, y de Diputados, Agustín Rossi; los presidentes de las comisiones de Presupuesto y Hacienda de la Cámara Baja, Gustavo Marconato, y de la Alta, Eric Calcagno, y los secretarios de Hacienda, Juan Pezoa; de Finanzas, Hernán Lorenzino, y de Política Económica, Roberto Feletti.

El ministro consideró que los proyectos de la oposición apuntan al mayor endeudamiento, no tienen solvencia fiscal, son centralistas y "vuelven a las ideas que sumieron a la Argentina en el desempleo y la ?timba? financiera", por lo que sostuvo que son "un desbaratamiento de los logros conseguidos" por el actual Gobierno. "Se tira por la borda el crecimiento del empleo, las mejoras en salud, en educación y en lo que hace al fortalecimiento del mercado interno", señaló Boudou.

Destacó que en los dos proyectos de la oposición se "cambia la calidad del gasto público". "Ambas iniciativas paralizan la inversión en obra pública: 7.400 obras en ejecución que requieren unos $ 33.000 millones en 2011; se perdería el 25% de los trabajadores formales del sector de la construcción", explicó.

Preparan la batalla
El oficialismo y el arco opositor protagonizarán mañana una nueva pulseada en Diputados a través de las sendas sesiones especiales que pidieron para tratar asuntos que los diferencian y que profundizarán la confrontación política. Mañana a las 10 se iniciará la candente jornada con la sesión especial pedida por la oposición para tratar la reforma del Indec y de la Oncca, la ley para reglar el reparto de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), el régimen de publicidad oficial, el aumento del mínimo ni imponible del Impuesto a las Ganancias y un proyecto para suspender por 180 días las ejecuciones hipotecarias de viviendas.

Por su parte, el bloque "K" que conduce Agustín Rossi pidió también para mañana otra sesión especial para aprobar el Presupuesto 2011. "El Presupuesto marca el plan de Gobierno para el año respectivo. Por eso, es absurdo e irracional que el Presupuesto 2011 tenga un perfil distinto a las políticas de la Presidenta", dijo.

Hasta el cierre de esta edición, la presidencia de la Cámara, a cargo de Eduardo Fellner (FPV), no había fijado horario de la sesión. Esto implicaría en la práctica una superposición con la sesión especial impulsada por los opositores.

El oficialismo tiene 116 votos. Es decir, le faltan 13 votos para lograr el quórum si quiere iniciar la sesión. En la oposición siguen las divisiones: la UCR, el Peronismo Federal, la CC, Pro, GEN y otros bloques tienen 124 votos y la centroizquierda que presentó su propio proyecto suma 11 votos. (NA-DyN)