Las complicaciones en los vuelos obligaron a Kapanga a madrugar, a soportar tres horas de demora en Ezeiza y a llegar a las apuradas a Tucumán. Por eso, Martín "Mono" Fabio no participó en la prueba de sonido (algo raro en él). Pero el cantante durmió una buena siesta, y mientras merendaba un tostado de jamón y queso con una Coca, habló con LA GACETA en el hall del hotel ubicado justo enfrente del escenario. Minutos después doblegó definitivamente el cansancio y el hastío para transformarlo en energía alegre y disparatada.
- ¿Cómo te sentís al verte en la pantalla grande?
- Raro. No muy extraño, porque en nuestra carrera hicimos 35 videos, todos actuados, aunque cantando y sin hablar. Es un desafío grande el que asumimos, pero decidimos hacerlo como músicos, y buscando que se notara que somos eso y no actores.
- ¿Repetirías la experiencia?
- Claro, me encantaría hacer otra película, ponerle cosas locas, actuar y después salir a tocar para mostrarla, como ahora.
- ¿Cómo surgió la idea?
- Teníamos ganas de hacer algo así hacía tiempo, y se dio que nos contactamos con la productora Farsa, que hizo algunos videos, y empezamos a armarla. Es algo que tiene que ver con nosotros y nuestras historias, con que nos criamos viendo las películas de Los Beatles, de Palito Ortega y de Sandro, y después teníamos los discos en casa. Esa era la idea, que se viera la película y después pudieran escuchar esos temas en el disco o en vivo.
- Además de sacarse las ganas, ¿tiene otra finalidad hacer una película como esta?
- Y... antes era para difundir y promocionar los discos y la música, pero ahora con internet es todo una locura. Sí sirvió para que la gente que no nos escuchaba nos conociera, o alguno de los que participan... La hicimos por nosotros.
- Como a Ricardo Iorio, que es de un palo totalmente distinto al de ustedes...
- Si. A él se lo conoce como un tipo hosco, duro para hablar y con una ideología... bueno. Pero en la película te das cuenta de que los metaleros no comen chicos y son seres humanos... O casi humanos (risas).
- De las críticas y repercusiones que tuvo "Todoterreno", ¿cuál te sorprendió más?
- Cómo pegó en los niños. Nosotros somos padres de chicos de entre cinco y 11 años, ponele, y sus amigos, o los hijos de nuestros amigos, se convirtieron en fanáticos.
- Los mecanismos de exhibición del filme son distintos a los habituales. Parece hecha para ser vista en estadios o lugares para el rock.
- La pensamos así. La presentamos en un cine, pero tocando después, y pensábamos pasarla antes de actuar, cosa que hicimos. Pero después nos invitaron al Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y fue un éxito. Nos cebamos y acá estamos, en otro festival de cine, pero tocando también.
- ¿Trabajan en material nuevo?
- Sé que algo están componiendo, y el año que viene pensamos sacar un disco. Pero yo me abstraigo de la composición, porque por suerte todavía mis compañeros me sorprenden con buenas canciones y confío en ellos.
- ¿No participás?
- Muy poco. Ellos escriben las canciones pensando que el que va a cantar soy yo, en cómo las mostraría yo. Y las que quedan se me hacen carne y las canto como si fueran mías, como si yo las hubiera escrito.
- Eso habla de mucha afinidad.
- Si, de conocernos desde chicos, de compartir tanto tiempo. Igual, hay cosas que dicen las canciones con las que no me identifico, como "El borracho", en la que actúo y canto como si fuera yo, pero ¡no tomo alcohol hace 17 años!
- ¿Tanto hace? Pensé que tu "limpieza" era más reciente.
- El rock and roll viene de antes de Kapanga, y si no hubiera cortado en ese momento, la banda no existiría y no estaríamos acá hablando de una película y saludando a la gente que pasa.