El antecedente más reciente de la interna oficialista en Alderetes data del jueves 21 de octubre, cuando por segundo año consecutivo el edil Juan Pavón, del riñón de Aldo Salomón, se quedó con la presidencia del Concejo Deliberante, con seis votos a favor. Los cuatro ediles alineados al intendente, Julio Silman, optaron por no concurrir al recinto.
Ayer, los vicepresidentes primero y segundo del Concejo, Genaro Ludueña y Federico Cruz, respectivamente, acompañaban a los trabajadores que se apostaron en la vereda de la Municipalidad. En especial, dejaron en claro su alineamiento con la gestión del gobernador, José Alperovich, pero criticaron a Silman. "Estamos totalmente con el gobernador. Somos oposición política, pero del municipio. No tomamos medidas para frenar obras, ni le atamos las manos a nadie, ni nada de eso, porque acompañamos una gestión de Gobierno provincial", dijo Ludueña.
Denunció que el intendente dejó cesantes a empleados que no accedieron a trabajar por su reelección. "El no puede decir que los empleados no trabajan porque todos los días inaugura obras. Queremos que no haya persecución ideológica; si él quiere ser candidato a intendente, que lo sea, pero no puede obligar a los trabajadores a ponerse una remera, bajo amenaza de mandarlos a la casa. Que se postule, y nosotros veremos a quién apoyar", agregó.
Cruz, en tanto, puntualizó que se hicieron presentes en el edificio municipal para brindar su apoyo a los trabajadores. "Como Concejo, estamos apoyando a los empleados para que el intendente no toque a nadie. Nosotros acordamos defender a los empleados del apriete que están sufriendo por parte de Silman y de funcionarios cercanos a él. Acá vamos a llegar hasta el final, para que no toque a ninguno de los trabajadores", advirtió.