Luciano Miguens pasará seguramente a la historia por haber sido uno de los fundadores de la Mesa de Enlace Agropecuaria, aquella que hace dos años unió a las cuatro principales entidades ruralistas del país para oponerse a la resolución 125, que establecía retenciones móviles a la soja y a sus derivados, entre otras medidas. En 2008, cuando se desató la crisis agropecuaria, que enfrentó al campo argentino con el Gobierno de Cristina Kirchner, Miguens presidía la Sociedad Rural Argentina (SRA), una de las instituciones que protagonizó aquella asonada.

"Tras el conflicto se vio la necesidad de que el campo participe y se integre a la política nacional, lo que se cumplió en parte con la presencia de los agrodiputados, que asumieron en 2009. El ámbito legislativo era un espacio que el campo había dejado muy vacío, y es nuestra obligación tratar de apoyar el ingreso de los jóvenes a la política nacional", dijo Miguens a LA GACETA. El dirigente ruralista disertó ayer en Tucumán en el marco de la tradicional cena anual Noche de los Héroes, que organiza la Fundación Junior Achievement.

"Hay un gran desconocimiento de la realidad del campo, porque todavía se piensa que es un sector que es factor de subdesarrollo, de atraso. El campo es totalmente distinto a eso; es agroindustria, es valor agregado, es integración a todas las demás actividades económicas. No tenemos que limitarnos a la exportación de los productos primarios, sino aprovechar las alternativas tecnológicas que tiene el agro. Tenemos que trabajar mucho en divulgar para que se conozca esa mirada distinta que necesita el campo del ciudadano común. Como dirigentes del campo, a lo mejor no supimos explicarle a la sociedad cuál es la función del sector, como generador de divisas y de mano de obra", sentenció.

- ¿Cómo impactó en el campo la muerte del ex presidente Néstor Kirchner?

- La muerte del ex presidente ha modificado el ámbito político del país, porque fue un hombre que había acaparado el centro de la actividad política del oficialismo. Es muy difícil opinar sobre el futuro político del país hasta que no se defina un poco el rumbo que a va tomar la Presidenta.

- ¿Frenarían el tratamiento de las retenciones en el Congreso a causa de la sensibilidad política del momento?

- No. El tratamiento de las retenciones ya tiene una definición. Hay un proyecto que ha ganado espacio en Diputados, que apunta a la eliminación de las retenciones para carne y trigo, excepto la soja, que se impulsa una eliminación gradual. En el caso de la ganadería, hemos perdido 10 millones de cabezas en los últimos años por mantener una política de control de precios, de intervención en los mercados, que es equivocada.

- ¿Por qué suben los precios de los alimentos en la Argentina si el campo atraviesa un momento excepcional?

- El momento es favorable, porque hemos tenido una buena cosecha y tenemos una demanda externa muy fortalecida, en especial de China y la India. Eso ha contribuido a que el campo hoy, en base a esos precios favorables, esté mejor. Pero, lamentablemente, las políticas oficiales hacia el sector empañan este momento. La suba de precios actuales de los alimentos se origina en una reducción de la oferta, que deriva de la decisión del Gobierno de intervenir en el mercado de la carne y de suspender exportaciones y los distintos obstáculos que se ponen a la exportación. Este tipo de políticas populistas o clientelistas llevó a que al productor ganadero no le rinda la actividad, y hoy vemos una marcada caída en la oferta de vacunos.

- ¿Confía en que el Gobierno dará un giro en su política hacia el campo?

- Siempre lo esperé, pero lamentablemente no tuve éxito. Ojalá podamos sentarnos en una mesa de debate a conversar.