Desde abril, los policías de la seccional 10ª solicitaban que alguno de presos que tenían alojados allí fueran recibidos por la Dirección de Institutos Penales. Pero la respuesta fue siempre la misma: "no hay cupo".

Fuentes policiales le indicaron a LA GACETA que ayer había aproximadamente 318 detenidos en calabozos de seccionales y otras dependencias. La cifra incluye los imputados en causas penales, y no contabiliza los arrestados por contravenciones. Algo que genera malestar es que los detenidos por infracción a la Ley de drogas, que están bajo la órbita del fuero federal, son trasladados a la cárcel en cuentagotas. "Hay un viejo desacuerdo económico entre la Nación y la Provincia por la manutención de los presos", dijo una fuente.

Ayer, en la capital había unos 130 individuos alojados en diferentes seccionales (algunas de las 14 dependencias no tienen arrestos habilitados). Además, en las dos alcaldías de la Dirección de Investigaciones había 55 reos. En la Regional Norte había 39 presos; 9 de ellos en la comisaría de Yerba Buena. En la Regional Este, en tanto, contabilizaron 49 (distribuidos en comisarías de Alderetes, de Banda del Río Salí, de Delfín Gallo y en la Brigada de esa jurisdicción). En el Sur había unos 36 detenidos, y en la Regional Oeste, 15.

El 3 de octubre, tres reos huyeron de la seccional 6ª. El 4 de junio y el 27 de agosto, se registraron fugas en hospitales, donde aprehendidos estaban siendo asistidos. En febrero, cuatro hombres escaparon de la comisaría de Yerba Buena.