ROMA, Italia.- El nuevo nuevo escándalo sexual que envuelve al premier italiano, Silvio Berlusconi, parece agravarse. La prensa local publicó que la Justicia investiga si el mandatario llamó por teléfono a la Policía de Milán para que dejaran en libertad a la menor de 17 años, de origen marroquí, que habría participado de fiestas en su residencia.

Según la investigación de la fiscalía de Milán, el mandatario conversó con el jefe de la comisaría central de Milán, Pietro Ostuni, poco después de que la adolescente Ruby fuera detenida, acusada de haberle robado 3.000 euros y joyas a otra mujer.

La Justicia había dispuesto que la joven, quien amenazó con escribir un libro sobre su vínculo con "il Cavaliere", fuera enviada a un centro de menores. Sin embargo, Berlusconi, que había conocido a la chica en una fiesta en su mansión, intervino para evitar que se concretara la medida.

Al parecer, en ese llamado a la Policía, el premier italiano habló con el jefe de la comisaría de Milán,  Pietro Ostuni, a quien le mintió al afirmar que la adolescente era una sobrina del presidente egipcio, Hosni Mubarak. (Especial)